Bicistema: la bici como herramienta de transformación urbana

Bicistema: la bici como herramienta de transformación urbana

17 julio, 2020 Desactivado Por adminfomento

Laura Rojas es arquitecta de la Universidad Piloto de Colombia. Entre sus pasiones está montar en bicicleta, y fue gracias a este gusto, que adquirió mientras realizaba un intercambio en Argentina en la Universidad Nacional del Litoral, en la facultad de arquitectura y urbanismo, que decidió volver a volver a Bogotá a “pedalear” y a no bajarse de la “bici”.

Después de realizar una maestría en ciencias de la ciudad, en la Universidad Politécnica de Madrid  y de desarrollar su trabajo de grado enfocado en el uso de la bicicleta como mecanismo de transporte público y urbano, creo Bicistema, una empresa de arquitectura y urbanismo que trabaja los temas de la movilidad a partir del uso de la bicicleta mediante del diseño y la planificación.

En entrevista con el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA), Laura Rojas contó sobre sus orígenes, los proyectos más destacados y algunas apuestas al futuro. A continuación un apartado de este dialogo.

¿De dónde nace la idea de crear Bicistema?

Nació de una tesis de pregrado de la universidad (…) estuvimos un tiempo muy enfocados en hacer una investigación, un trabajo de campo a nivel urbano para reconocer qué pasaba entre Bogotá y la bicicleta (…) así desarrollamos un modelo de biciestaciones con un concepto modular.

(…)

Tomé la tesis de pregrado como base de estudio de la maestría (…). En la maestría asistí a un módulo de innovación para poder convertir esas teorías o ideas académicas en ideas de empresa, y pasar de la academia y de lo teórico a modelos de negocio; en esa transición nació Bicistema.

Biciestama es una empresa de arquitectura y urbanismo hace tres años consolidada. Hemos hecho diferentes trabajos y proyectos con la academia, con la institución pública, con las organizaciones privadas, con agencias de cooperación internacional, y nos enfocamos en la arquitectura y urbanismo de la bicicleta. Lo que hacemos es eso, trabajar desde esa escala de la movilidad activa que tienen los peatones y ciclistas en la ciudad.

¿De los proyectos realizados cuáles son los que más destacarían y por qué?

Así rápido, porque lo tenemos súper vivo, porque seguimos trabajando en él, el  piloto de urbanismo táctico “Me muevo segura” que hicimos el año pasado con el Banco de Desarrollo de América Latina, la Secretaría de la Mujer, colectivos de la sociedad civil, colectivos de mujeres ciclistas y mesas locales de grafiti.

Ese lo destaco porque fue un reto impresionante. Teníamos que hacer intervenciones de urbanismo táctico con enfoque de género. Es decir, poder aplicar, por ejemplo, principios de diseño de ciudad para las mujeres, enfocado en las mujeres, teniendo en cuenta los derechos de las mujeres.

Y fue un reto porque (…) tenía que enfocarse en promover el uso de los datos que tenía la ciudad (…) Esta iniciativa desarrollaba diferentes estrategias para desnaturalizar los diferentes tipos de violencia que vivimos las mujeres en el espacio público y en el transporte público. Esas estrategias estuvieron divididas, por un lado en mediciones que hicieron en vías de la ciudad y en ciclorutas, y con esas mediciones lo que hicieron fue medir ciertas variables de percepción de seguridad de las mujeres enfocadas en el estado físico del espacio público y a nivel social en varios puntos de la ciudad.

(…)

Nosotros trabajamos enfocados en construir en sistema, entonces trabajamos con la ciudadanía, que no solamente fuera un diseño proveniente desde lo técnico, desde lo que pensamos como arquitectos, urbanistas y consultores de cómo podrían solucionarse algunas problemáticas; sino cómo desde la ciudadanía, podría encontrarse lo que se necesita y requiere, y cómo ellos piensan que pueden hacerlo. Porque también, desde nuestro desarrollo como estudio, nos encontramos con que la participación ciudadana necesita fortalecerse para poder fortalecer el desarrollo urbano de América Latina.

De ese proyecto salieron intervenciones muy bonitas porque reconstruyeron un tejido social en la comunidad, nos ayudaron a trasformar los espacios con acciones sencillas. Uno de los ejemplos es una intervención que hicimos en Suba. Nos encontramos con un espacio que denominaban como “acosadero” y “atracadero” porque era una culata de la manzana (…). Lo que hicimos con ese espacio fue intervenirlo, lo limpiamos, lo desinfectamos, lo impermeabilizamos (…). Este es el proyecto (“Me muevo segura) con el que estamos enganchados porque (…) tiene mucha información: enfoque de género, resignificación de espacio público, estrategias de corto plazo, urbanismo alternativo, gestión con muchas entidades, organizaciones y ciudadanía.

¿Cuáles son sus principales recomendaciones o llamados a los arquitectos que hoy están  trabajando en el tema de diseño y planificación de las ciudades?

Trabajar a nivel colectivo. Trabajar como un sistema. Por eso nosotros somos Bicistema. La “bici” como herramienta de transformación urbana y social, y como un sistema que es un conjunto de componentes organizado para lograr unos procesos y unos objetivos, a través de unas estrategias y estructuras.

Volteemos a mirar esas poblaciones que hemos venido discriminando históricamente, que son la primera infancia (…), la comunidad LGTBI; pensar la ciudad para los adultos mayores (…) y las personas que presentan diferentes discapacidades. Pensar la ciudad para las personas reconociendo a los otros, legítimos otros, como si fuéramos nosotros mismos.

¿Frente a la coyuntura de la Covid-19 cuáles son los principales retos a nivel de arquitectura?

Hay dos retos muy importantes. El primero, fortalecer las estrategias de la seguridad en la ciudad. Seguridad vial y seguridad en lo que respecta a hurtos y delincuencia. Grandes retos en los que debemos trabajar a nivel colectivo para que podamos suplir el segundo reto que es incentivar el uso de la bicicleta en la mayor cantidad de la población. En este contexto de la Covid-19, la bicicleta es una herramienta para poder transportarnos y evitar la propagación de una enfermedad.

(…)

Nosotros estamos convencidos de que a través del buen diseño es que se seduce y se incentiva a esta movilidad, y no es solamente tener bien diseñado el espacio, sino proveer esas condiciones de seguridad que necesita la ciudadanía para poder moverse en bicicleta.