"Para afrontar los nuevos retos de la arquitectura debemos hacerlo desde una forma pública y no de una forma masiva"

Juliana López Marulanda y Jorge Augusto Noreña son los representantes de Ruta 4 Taller, un proyecto que se fundamenta en la idea de la arquitectura colaborativa y participativa. Sus trabajos están enfocados en la construcción de espacios pensados desde y para la comunidad.

Casa Ensamble Chacarrá, ubicada en el barrio El Plumón de Pereira, es un ejemplo de sus novedosas iniciativas. Chacarrá es una zona planificada y ejecutada con materiales locales como la guadua y el Zinc, un escenario pensado para promover la cultura y la diversidad en un barrio al que llegaron cientos de familias desplazadas por el conflicto armado interno en Colombia. Urbanautas, por su parte, es una idea que se desarrolló en San Isidro, Corregimiento de Puerto Caldas (Risaralda, Colombia), a través de la construcción de la Maquina del paisaje, un terreno para reflexionar entre lo íntimo y lo público conservando la esencia de una zona para vivenciar sus rituales y su cultura.

En dialogo con el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus profesiones Auxiliares (CPNAA), esta pereirana, ganadora del premio Mujer Confamiliar 2016 por el proyecto Chacarrá, habló sobre la forma en que surge la selección de las comunidades con las que trabajan, sus principales dificultades y cómo cree ella que debe transformarse el pensamiento arquitectónico a partir del trabajo en territorio y con las comunidades.

¿Cómo realizan la selección de las comunidades con las que trabaja Ruta 4? ¿Cuál creen que es el mayor aporte que ustedes realizan a estas poblaciones?

Hemos llegado porque nos han buscado con referencia de otros trabajos para hacer ciertos proyectos en ciertas comunidades, pero también ya hay un trabajo adelantado por quien nos está llegando, por así decirlo, con el “encargo”.

Es lo que más nos interesa porque entendemos que todos esos procesos son como un ecosistema. Que son muchos agentes que se van sumando, no solamente agentes de personas de la comunidad, nosotros como técnicos, sino también todo el contexto, los materiales, la cultura, la identidad, la simbología, todo está ahí metido y es lo que hace que un proyecto tenga ciertas características o ciertos tiempos, y todo se va definiendo mediante quienes configuran este gran ecosistema. Por eso todos los proyectos son diferentes, todos los proyectos tienes manejos diferentes, todos los proyectos tienes intenciones diferentes.

¿Cuáles son las principales dificultades que ustedes, desde su trabajo de campo, han podido identificar, las cuales impidan promover y expandir proyectos como los que ustedes realizan?

A la hora de hacer los proyectos siempre hay varias dificultades y una de ellas es entendernos como equipo, pero ese es un tema de conversación que ya hemos ido ajustando con el tiempo, con las personas que se vinculan. El tema de que todos conversemos como un equipo, digamos que a veces es una dificultad, pero también es el mayor potencial.

Las financiaciones para estos proyectos son muy complicadas porque no siempre se tiene  los recursos. Entonces eso hace que el tiempo se dilate, que muchas veces las esperanzas que uno tiene o que todos ponemos en esos proyectos se dilaten, se extiendan y no se pueda ver el resultado mucho más rápido.

(…)

Aunque no es tan fácil hemos logrado alianzas con algunas entidades privadas que han financiado ciertos proyectos, pero es muy complicado y estos proyectos son de largo tiempo, no son proyectos que se hagan rápido, que tienen que ser para ya. Hay que hacer conversación, acuerdos, diálogos…

Y quizás también un tema con las entidades públicas. Con las entidades públicas ha sido un poco complicado conversar por todos los temas de la burocracia, de los papeles, tiene que ser todo para ya, pero no, hay procesos que necesitan más tempo y entender que las metodologías pueden ser unas, pero los resultados pueden cambiar.

¿Hacia dónde deben estar encaminadas o cómo deben plantearse los proyectos arquitectónicos en el país para que exista un reconocimiento de las comunidades con las que ustedes han trabajado?

Para afrontar los nuevos retos de la arquitectura debemos hacerlo desde una forma pública y no de una forma masiva. No es vamos a hacer 5.000 viviendas. No. Es más fácil quizás tener pequeños encargos o  pequeños estudios que se focalicen y se centren en el estudio de la comunidad. Cuáles son sus características, el clima, las condiciones simbólicas, lo cultural, el contexto en el que se vive, etcétera. Dejar replicar cosas, porque  muchas veces es solo lo que hacemos desde pensamientos, quizás, centralizados.

Diseñar desde escritorios, sin conocer los contextos, sin conocer las comunidades, sin conocer los territorios, más allá de la comunidad como tal, es el territorio. No es lo mismo Pereira que Bogotá, no es lo mismo Pereira que incluso Manizales que está allí a 40 minutos. Entonces, identificar esas condiciones es lo que hace que luego los proyectos de la arquitectura correspondan y tengan sentido, que sean lógicos y que sean coherentes con el lugar donde están.

Viernes, Junio 12, 2020

Valor del mes: Diálogo

Diálogo

Los arquitectos y profesionales auxiliares exaltan el valor de la conversación como posibilidad de acuerdo, búsqueda de alternativas y solución a problemas comunes. Rescatan la profunda dimensión social de los seres humanos y asumen el diálogo como valor de su profesión, con el fin de darle un lugar privilegiado al trabajo en equipo, a la producción colectiva y a la consecución de acuerdos.

Con los parámetros que se mencionan a continuación se busca encontrar alternativas para solucionar los conflictos que lleguen a presentarse entre quienes ejercen la profesión, así como promover el trabajo en equipo y la consecución de objetivos colectivos:

  • Recurrir al diálogo como herramienta fundamental en la solución de conflictos y propender por su solución pacífica.
  • Reconocer el diálogo como eje de cualquier actividad que implique el ejercicio profesional.
  • Tener siempre la disposición de escuchar y atender a las personas, así como reconocer la diversidad de pensamiento.
  • Colaborar con la pronta y eficaz solución de los conflictos. Manifestar de manera clara y con razones justificadas sus desacuerdos, sin ofender ni descalificar a las personas.
  • Tomar en consideración las quejas que formule su cliente con respecto al cumplimiento de las condiciones convenidas.
  • Destacar el trabajo en equipo en procura del cumplimiento de los objetivos propuestos

“Conversar es entrar en el surco que ha trazado el otro, y proseguir en el trazo y perfección de aquel surco; diálogo es colaboración.” Massimo Bontempelli

Viernes, Junio 12, 2020

Un diálogo con Eduardo Useche, creador del podcast Arquitectura para Aliens

Arquitectura para Aliens es un podcast que a la fecha de publicación de este texto cuenta con más de 16.000 suscriptores en su canal de YouTube. Inició como una idea que busca desarrollar contenido de valor para los estudiantes, docentes y profesionales de la arquitectura a través de la transparencia del conocimiento y fomento del pensamiento crítico. Hoy hace parte de las iniciativas, que apoyadas en las plataformas tecnológicas, tienen un gran eco en el ámbito de la arquitectura y que le apuesta a las conversaciones interdisciplinarias.

El creador de esta propuesta es Eduardo Useche, un estudiante de arquitectura de la Universidad Gran Colombia. Useche también es delineante del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y alcanzó a estudiar un par de semestres diseño gráfico.

Se nota, a través de sus respuestas en esta entrevista, que le apasiona la lectura y encuentra en ella la mejor forma para desarrollar la argumentación, que junto con la teoría de la arquitectura, considera son los dos elementos esenciales en los que se deben formar a los arquitectos del futuro.

Esta es la posición de Eduardo Useche sobre el desarrollo de esta disciplina en el marco de las nuevas tecnologías y algunas de sus experiencias en la construcción de Arquitectura para Aliens.

¿Cómo ve usted la divulgación sobre el tema de la arquitectura a través de plataformas y formatos digitales como las que usted utiliza?

La arquitectura en Colombia tiene mucho que decir, los arquitectos tienen mucho que decir y hablan mucho. Ahora uno encuentra a diario cinco Instagram Live, Webinar, reuniones en Zoom y, bueno, espectacular. Todo el mundo está en la incertidumbre y le pregunta a todo el mundo, bueno ¿qué va a pasar con la arquitectura después del Covid-19?, ¿qué está pasando con la arquitectura durante el Covid-19?, y los arquitectos tienen mucho que hablar; eso no está mal, el problema es quién nos escucha. Hay que preguntarnos no con quién hablamos o de qué hablamos, sino (…) ¿quién nos va a escuchar? ¿Quién necesitamos que escuche a los arquitectos? ¿Cuál es la entidad o la institución que debería estar escuchando a los arquitectos en Colombia?

Entonces, están las plataformas digitales dispuestas, por supuesto, yo soy prueba de ellos. Yo empecé a hacer mis canales de YouTube con este celular que tengo en la mano, empecé a hacer mis primeros Podcast con este celular que tengo en la mano y poco a poco fui evolucionando (…); entonces, lo que uno puede empezar a preguntarse es que ante esa cantidad de información que está constantemente apareciendo en las pantallas y el computador, debemos empezar a valorar cuáles son las más relevantes y cuáles son las valiosas.

(…) Porque, bueno, el tema de la vivienda de 27 m² está más que evidente que fracasó, el tema de la ciudad moderna y su planteamiento alrededor del automóvil está más que claro que fracasó. El tratamiento del borde de las ciudades y su expiación a través de dinámicas de construcción voraces, que lo que hacen es separar a las personas de sus centros de producción y generar en esos traslados dos horas, donde la gente tiene que ver a través de una ventana de Transmilenio su vida pasar, es más que evidente que fracasó. No hace falta ser un gran académico o estudioso para darse cuenta que esos esquemas están mal planteados, que son absurdos y van en contra de la especie humana, como bien lo dice el arquitecto Jan Gehl en su documental La escala humana.

(…)

En un país como Colombia se debería empezar a pensar en una política pública que debe modificarse, una política acerca del territorio que tiene que ser evaluada y un dialogo entre lo académico y lo político.

(…)

Debe haber una ética del diseño. Por supuesto que debe haber una ética profesional de la ejecución, la construcción, etcétera, pero también podríamos empezar a hablar de una ética del diseño.

¿Cuál es su mensaje a los arquitectos y estudiantes para apostarle a estas nuevas ideas de emprendimiento en la arquitectura?

Yo me he dado cuenta que a veces no hay que tener todas las respuestas pero sí hay que tener todas las preguntas. Entonces, yo creo que ahí contestaría tu pregunta (…) ¿será que los estudiantes estamos siendo formados para la realidad latinoamericana? ¿Será que los estudiantes estamos siendo formados para la realidad del territorio colombiano? ¿Será que estamos siendo formados para realidad de nuestras comunidades, de nuestros barrios, de nuestros departamentos? (…)  Porque para la realidad de país, donde menos de su 5% del territorio es urbano, en el que el 95% o hasta más es rural, ¿estaremos siendo formados para esta realidad?

(…)

Poder darle énfasis al tema de la lectura, al tema de escribir y la argumentación. Porque uno puede trasnochar haciendo arbolitos y, ok, bien; pero ¿realmente eso será significativo para la formación del arquitecto? Respondería por mí y yo digo no. La verdad no me ha servido trasnochar haciendo arbolitos o haciendo maquetas, creo que he sido más productivo leyendo un libro (…). Venimos de una formación, de un modelo latinoamericano educativo que no enseña a argumentar, no enseña a leer, no enseña a interpretar y no enseña a tener una postura y a decir: a mí no me parece.

Mi postura es menos arbolitos, menos maquetas, más pensamiento, más lectura, más argumentación, porque eso también desarrolla un tema de análisis del arquitecto. Obviamente, por supuesto, hay que seguir con lo que hace parte de la formación integral de un arquitecto (…) No quitar el romanticismo porque hace parte de la arquitectura, pero empezar a tomar espectros como la economía, la lectura y la argumentación.

(…)

Creo que ese es un tema que hay que dinamizar en cuanto a la cultura arquitectónica y darnos cuenta de que un arquitecto no solamente sirve para construir edificios, sino que también un arquitecto puede ser un diseñador de muebles, puede ser político, puede ser un gestor social, puede ser un líder social, un consultor, docente e investigador.

Jueves, Junio 11, 2020

Curadurías y arquitectura

En la segunda parte del dialogo entablado con Ana María Cadena Tobón, Curadora Urbana No. 3 de Bogotá, nos enfocamos en las principales relaciones entre la entidad que preside y la arquitectura. Dando continuidad a la primera parte de la entrevista “¿Cuál es la función de un curador urbano?”, estas fueron sus respuestas:

¿Cuáles son los errores más comunes, desde el punto arquitectónico, que se cometen al tramitar o solicitar una licencia?

El curador urbano debe dar fe del cumplimiento de las normas urbanísticas según los proyectos que se presentan a su análisis, pero no puede entrar a juzgar un proyecto desde el punto de vista del diseño arquitectónico. Se cometen muchos errores al solicitar una licencia, errores de todo tipo pero el principal es no asegurase de conocer, antes de presentar el proyecto, todas las normas urbanísticas que le aplican al predio, para lo cual la curaduría puede prestar una asesoría en forma verbal o en forma escrita a través de los conceptos de uso y norma.  Pueden cometerse errores en el planteamiento de usos no permitidos o aunque los usos sean permitidos en el cumplimiento de otras normas relacionadas con el uso como la clasificación para el cálculo estructural, la exigencia de estacionamientos, el equipamiento comunal requerido, las condiciones de habitabilidad para la vivienda.

En muchísimos casos el proyecto debe ser devuelto porque requería de algún estudio previo por parte de otra entidad, como es el caso de los inmuebles de interés cultural que deben tener una aprobación previa del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural o del Ministerio de Cultura, según sea este un BIC Distrital o Nacional.

Igual de importante es verificar si el predio está ubicado en una zona de riesgo, que en el caso de ser no mitigable no permitiría el desarrollo del mismo, o que en caso de amenaza media o alta puede requerir de un estudio aprobado por el IDIGER.

En ocasiones, el predio puede estar afectado por alguna entidad distrital lo cual debe tenerse en cuenta en el planteamiento arquitectónico.

Otro punto en el cual encontramos muchas falencias es en el cumplimiento de las normas relacionadas con la accesibilidad para las personas en condición de discapacidad a todas las áreas comunes de las edificaciones mediante ascensores, rampas y salva escaleras. El cumplimiento de las dimensiones mínimas en los baños y que exista siempre un baño para estas personas en las áreas comunes.

En muchas ocasiones un proyecto se ve afectado o puede llegar a ser inviable por la falta de cumplimiento de las normas exigidas en los Títulos J y K de la NSR 10, en lo que tiene que ver con los medios de evacuación, el número de escaleras exigidas, la disposición y especificaciones de estas, las distancias exigidas entre escaleras o salidas.

También se presenta con frecuencia, solicitudes de reconocimiento que no cumplen con las condiciones exigidas, principalmente la antigüedad de la construcción y se utiliza esta figura para pretender legalizar construcciones realizadas recientemente sin la respectiva licencia de construcción.

Por último, pero no menos importante, está el cumplimiento de las normas de tramite incluidas en el Decreto 1077  de 2015 y los requisitos previstos en las  resoluciones 462 y 463 de 2017 expedidas por el Ministerio de Vivienda.

De acuerdo con las estadísticas que ustedes manejan, ¿cuáles son las observaciones de tipo arquitectónico que más se presentan según las modalidades de licencia?

En Bogotá, según el artículo32 del decreto 080 de 2016, debe tenerse en cuenta que cuando se plantee una ampliación a una construcción existente ésta debe cumplir con las normas vigentes y la ampliación puede generar un ajuste normativo de la edificación existente como por ejemplo en los aislamientos, antejardines, índices, estacionamientos, equipamiento, número de salidas requeridas, etc.

¿Cree usted que, los usuarios tienen claridad si para el trámite de licencia se requiere el acompañamiento de un profesional de la arquitectura y otro de ingeniería?

Sí, esa exigencia es muy clara y es parte esencial del trámite. En los eventos en que una solicitud no sea presentada con las firmas de los citados profesionales y las que exige la resolución 462 de 217 expedida por Minvivienda,  el proyecto no estaría radicado en debida forma y la Curaduría hará la respectiva observación al momento de la radicación o procederá a dar por desistida la solicitud si a los 30 días de radicada no se ha complementado.

¿Considera usted que los profesionales de la arquitectura deben adelantar estudios de factibilidad del proyecto previo al aceptar y realizar cualquier tipo de trámite de licenciamiento?

No es una exigencia de la norma, sin embargo, lo considero muy conveniente porque es una forma de llevar a cabo un proyecto sin tener tropiezos en su trámite y desarrollo, y que además tenga los resultados esperados por su propietario.  De otra manera, si el proyecto no es factible se pierde tiempo y dinero.

¿Podría usted indicar como se manejan las solicitudes de licencia de construcción en predios con muro compartido o en vivienda en serie, y si en ese caso se vincula al vecino colindante?

En éste caso se envía una comunicación como vecino colindante a la unidad que no está solicitando la licencia para que se entere de la solicitud y se haga parte del trámite si lo considera conveniente. Adicionalmente, no se permite que seintervenga el muro compartido sin la anuencia del vecino que en ese caso tendría que firmar la solicitud de licencia; de no ser así debe generarse una estructura independiente.  

¿Qué deberes de la Ley considera pueden infringirse al tramitar una licencia?

Entiendo que al tramitar una licencia el solicitante busca acogerse a las normas y cumplir cabalmente con la ley. Sin embargo, en algunas ocasiones pueden presentarse falsedades en documentos, en firmas o en la información que se presenta a la curaduría.   Esto ocurre con las fotos de vallas, con las certificaciones de antigüedad de una construcción para poder reconocer una construcción, en ocasiones con los certificados de libertad y tradición, etc. Sin embargo, estas falsedades constituyen un delito por sí mismas.

Puede faltarse al cumplimiento de  principios constitucionales como el de la buena fe y el debido proceso, pretendiendo que se omitan etapas de la actuación,  o brindando información imprecisa (como en los reconocimientos cuando indican una antigüedad mayor de la edificación, o cuando no se fija la valla de comunicación a vecinos y terceros en el sitio).

También y en concordancia, quienes tramitan desconocen que también les son exigibles algunos principios que rigen las actuaciones administrativas previstos en el artículo 3º de la Ley 1437 de 2011  - CPACA, entre ellos, los siguientes:

El principio de la buena fe, según el cual las autoridades y los particulares presumirán el comportamiento leal y fiel de unos y otros en el ejercicio de sus competencias, derechos y deberes.

El principio de moralidad, que señala que todas las personas y los servidores públicos están obligados a actuar con rectitud, lealtad y honestidad en las actuaciones administrativas, por ejemplo: fotografía de vallas que nunca se fijan en sitio.

También pueden cometer faltas al ejercicio de la profesión cuando brindan asesoría errada de manera intencional a sus clientes, abandonan los trámites, les venden a sus usuarios la idea de contar con licencia con el solo hecho de la radicación y fijación de una valla pararealizar los trabajos, o piden conceptos de reparaciones locativas y ante sus clienteslos hacen pasar como la licencia requerida para otro tipo de intervenciones.

Si durante la ejecución de la obra se realizan cambios o modificaciones a lo aprobado en planos ¿deben registrarse los cambios en planos récord y estas modificaciones deben llevarse nuevamente a la Curaduría? 

Sí. Cualquier modificación requiere licencia. 

Para usted, ¿cuáles serían las obligaciones y responsabilidades del constructor responsable en la ejecución de la obra? y ¿hasta cuándo se considera su responsabilidad?

En términos generales, bajo la dirección del constructor responsable se debe ejecutar la obra en estricto cumplimiento de los planos arquitectónicos y estructurales y memorias aprobados, con la utilización de técnicas constructivas y materiales idóneos que garanticen la estabilidad de la obra.

También tiene la responsabilidad de entregar el proyecto en la forma prevista y sin que presente defectos, vicios o imperfecciones que atenten contra la estabilidad en integridad de la obra, o en las condiciones ofrecidas al consumidor.

De acuerdo con fallos judiciales, también dicho profesional se hace responsable de los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos derivados de la impericia, falta de capacidad profesional o técnica, negligencia o incumplimiento de las obligaciones atribuidas a él mismo y demás personas físicas o jurídicas que dependan de él.

A su vez, si el constructor actúa como dueño del proyecto deberá cumplir las obligaciones de la licencia de construcción como son la eliminación de barreras físicas para permitir la accesibilidad de las personas, emplear equipos de bajo consumo e implementar las normas de construcción sostenible.

Estas y otras obligaciones y responsabilidades se encuentran en diferentes normas que implican el cumplimiento de normas de sismoresistencia, normas urbanísticas, normas sobre el estatuto del consumidor, normas sobre las garantías de estabilidad, horarios de obras (Leyes 400/97 y NSR10, Ley 388/97 y Decreto 1077/15, Ley 1480/11 y Decreto 1080/15, Ley 1796/16 y Decreto 945/17, Ley 1801/16).

¿En el ejercicio de sus funciones considera que los diseños arquitectónicos deben tener un control especial de derechos de autor para los profesionales de la arquitectura?

Esto depende de la respuesta a la eterna discusión de ¿quién es el dueño de los diseños, el que paga por ellos o el que los elabora?

No obstante, considero que debe dársele crédito a quien elabora los diseños y los planos no pueden suscribirse por otro profesional diferente de quien los elaboró. Sin embargo, es muy posible que un proyecto que haya sido diseñado por un arquitecto, en un tiempo tenga que ser sometido a algunas modificaciones y sea otro arquitecto quien las diseñe. Para esos casos debe existir una reglamentación flexible porque de lo contrario podría convertirse en otra camisa de fuerza de tipo legal, que genere muchos conflictos y que impida el desarrollo de los proyectos.

Sería conveniente que existiera una reglamentación más restrictiva para proyectos especiales que, por ejemplo, hayan sido producto de un concurso, o para proyectos icónicos para la ciudad.

De acuerdo con el principio de colaboración, y con el fin de actualizar los datos para el correcto ejercicio de las funciones administrativas del CPNAA ¿encuentra viable y oportuno entregar información de los profesionales de la arquitectura a esta entidad?

Claro que sí, aunque la única información con la que cuenta la curaduría es la experiencia que el profesional certifica y el proyecto que está presentando.


 
Lunes, Junio 8, 2020

¿Cuál es la función de un curador urbano?

Ana María Cadena Tobón figura, desde el 2013, como la directora de la Curaduría Urbana No. 3 de Bogotá. Esta arquitecta es egresada de la Universidad Nacional de Colombia y cuenta con dos especializaciones: una en Derecho Urbano de la Universidad del Rosario y otra en Administración Financiera de la Escuela de Administración de Negocios y Planeación Territorial de la Universidad de América. Con más de 30 años de experiencia en el sector se ha desempeñado en escenarios como la Curaduría 4 de Bogotá, de la mano del el Dr. Jaime Barrero, también en la Curaduría 5 de la misma ciudad y otros campos del sector público y privado.

El Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) realizó una entrevista con esta experta en proyectos urbanísticos donde respondió sobre las funciones de un curador, los principales motivos sobre los cuales se desiste o archiva una licencia, entre otros aspectos. A continuación presentamos la primera parte de éste dialogo.

¿Qué hace un curador urbano?

El curador urbano es un particular que en cumplimiento de una función pública se encarga de tramitar y expedir licencias de construcción, urbanización, parcelación y subdivisión para los predios ubicados en su municipio o distrito. Adicionalmente, el curador expide prórrogas y revalidaciones de las licencias urbanísticas, y otras actuaciones relacionadas con la expedición de las licencias como conceptos de normas urbanísticas, conceptos de uso, la aprobación de planos de alinderamiento para el sometimiento al régimen de propiedad horizontal, copias certificadas de planos, autorización para el movimiento de tierras, aprobación de piscinas, modificación de planos urbanísticos y de legalización.

¿Cuáles son las causas para que se desista o archive una licencia?

Tratándose de desistimiento la autoridad entiende que opera el desistimiento y ordena el archivo de la solicitud de licencia. Lo anterior ocurre, en 2 vías, la primera como ejercicio de un derecho del peticionario de desistir  de su solicitud y la segunda, cuando es la autoridad la que declara que ha operado el desistimiento.

Por el solicitante: en cualquier momento puede desistir voluntariamente de la solicitud de licencia, antes de la expedición del acto administrativo mediante el cual se aprueba o niega la solicitud presentada.

Por la autoridad: 

  1. Cuando no se hayan aportado los documentos faltantes en la radicación de la solicitud de licencia, dentro de los 30 días previstos por la norma, para completar los requisitos faltantes.
  2. Cuando no se aporte la fotografía de la valla o aviso, dentro de los 5 días siguientes a la radicación en legal y debida forma de la solicitud de licencia urbanística.
  3. Cuando no se haya dado cumplimiento a los requerimientos exigidos en el acta de observaciones y correcciones dentro de los términos allí indicados.
  4. Cuando no se aporte en el término la constancia de pago de impuestos o gravámenes asociados.

De otra parte, el archivo de la solicitud de licencia se ordena cuando culmina una actuación por aprobación de la licencia, negativa de la solicitud o desistimiento, y queda en firme el acto administrativo.

¿Cuáles son los requisitos para el reconocimiento de una edificación?

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 6º  de la Ley 1848 de 2017,  el reconocimiento  de la edificación  procede cuando:

El desarrollo arquitectónico se ejecutó sin obtener la respectiva licencia, siempre y cuando cumpla con el uso previsto por las normas urbanísticas vigentes. En mi concepto, el cumplimiento del uso va amarrado al cumplimiento de condiciones arquitectónicas que hagan viables las estructuras para albergar el uso. Finalmente, cuando la edificación se haya concluido como mínimo cinco años antes de la solicitud de reconocimiento, al momento de la entrada en vigencia de la presente ley. Este término no aplicará en aquellos casos en que el solicitante deba obtener el reconocimiento por orden judicial o administrativa.

¿Cuáles son las causas más recurrentes para que se niegue un reconocimiento?

Las causas más reiterativas son: por no estar permitido el uso, que la edificación objeto de reconocimiento no  demuestre la existencia de la edificación con mínimo los cinco años que exige la norma y porque la misma no se logre ajustar a las exigencias de la NSR 10.

También se han negado por encontrarse  en algunas de las situaciones  previstas en el artículo 7º de la Ley 1848 de 2018,  esto es, cuando el  reconocimiento de edificaciones o la parte de ellas  se encuentren localizados en:

  1. Las áreas o zonas de protección ambiental y el suelo clasificado como de protección en  el Plan de Ordenamiento Territorial o en los instrumentos que lo desarrollen y complementen.  
  2. Las zonas declaradas como de alto riesgo no mitigable identificadas en el Plan de Ordenamiento Territorial o los instrumentos que lo desarrollen y complementen.
  3. Los inmuebles de propiedad privada afectados en los términos del artículo 37 de la Ley 9ª de 1989  o que ocupen total o parcialmente el espacio público.

¿Qué debilidades o falencias considera usted que existen actualmente en el procedimiento del trámite de licencia las cuales inciden en el ejercicio profesional de la arquitectura y sus profesionales auxiliares?

Más que la norma de procedimiento, la complejidad está en las normas  urbanísticas, arquitectónicas y de sismoresistencia que se deben aplicar. La norma es muy compleja y existen demasiadas normas que pueden confundir.  En Bogotá en muchos casos se debe recurrir a normas de 1979 o anteriores y esto hace que el diseñador no tenga toda la claridad y la seguridad en la aplicación de la misma.

Por otra parte, en muchas ocasiones, la norma puede limitar el diseño, y más aún, cuando para poder salirse del cajón convencional se deben sacrificar metros cuadrados de construcción a lo cual en muy pocas ocasiones estará dispuesto el propietario de un proyecto. Adicionalmente, el curador urbano tiene que aplicar la norma taxativamente y no puede ser flexible. La norma se convierte en una camisa de fuerza desde ese punto de vista. Para que esto no fuera así, la norma debe tener algún grado de flexibilidad que permita mayores posibilidades de diseño, pero el diseñador debe estar dispuesto a ceder algunos metros en la búsqueda de un buen producto.

¿Qué recomendaciones de mejora haría usted al procedimiento del trámite de licencia actualmente existente frente a las debilidades o falencias mencionadas anteriormente?

Considero importante trabajar no tanto en la norma de procedimiento sino en las  urbanísticas y arquitectónicas, que den respuesta a lo indicado en el artículo 100 de la Ley 388 de 1997, esto es que le den cumplimiento a los principios de concordancia, neutralidad y simplicidad.  Adicionalmente, estimo que la norma debe establecer parámetros en los que el diseñador pueda circunscribirse sin limitarse estrictamente a un único desarrollo urbanístico.

Las dinámicas sociales y económicas y los desarrollos tecnológicos han generado un cambio en los desarrollos arquitectónicos existentes, por lo cual la norma requiere revisarse y ajustarse a esas nuevas realidades. (Ej. Actividades comerciales, oficinas, estacionamientos inteligentes, etc.)

¿Tiene usted conocimiento dónde se puede consultar el listado de arquitectos sancionados del CPNAA? ¿Tiene presente ese listado al momento de recibir solicitudes de licenciamiento? ¿Ha recibido un boletín mensual por parte del CPNAA con el listado de los arquitectos sancionados?

En la página web del CPNAA existe un listado de los profesionales sancionados y con amonestaciones. El registro es muy corto y lo tengo presente. He recibido mensajes ocasionalmente, no en forma periódica lo cual sería muy conveniente.

¿Cuál es el procedimiento a seguir por la Curaduría frente a una solicitud de licencia presentada por un arquitecto con sanción vigente?

En caso de presentarse una solicitud, el procedimiento establecido es el de comunicar  al propietario para informarle que el arquitecto está sancionado  y que debe presentar a otro profesional.

¿Qué orientación les brindan en la curaduría a los usuarios que presentan quejas en contra de profesionales de la arquitectura con ocasión a los trámites de licenciamiento?

En ocasiones he recibido algunas quejas sobre temas contractuales entre el arquitecto y el propietario de un proyecto para lo cual les hemos recomendado dilucidar sus problemas ante  la justicia civil ordinaria y si además  se observa que hay faltas a la ética en el ejercicio de la profesión, se indica que deben dirigirse al Consejo Profesional de Arquitectura.

Existen muchas quejas sobre obras sin licencia o que no cumplen con lo aprobado en la licencia, para lo cual sugerimos presentar la queja ante la autoridad de control urbano o la autoridad competente.

Jueves, Junio 4, 2020

Innovación y sostenibilidad en el urbanismo

Entrada la segunda década del siglo XXI todo parece indicar que la sostenibilidad del planeta será el tema que dominará al menos la primera mitad de esta centuria para la humanidad. En cuanto a la innovación, la verdad es que no entiendo muy bien este concepto, pues desde la fundación de los primeros conglomerados humanos, siempre se ha innovado, aparecieron los alfareros, herreros, carpinteros e incluso los artistas que plasmaron su visión del mundo en tallas y pinturas rupestres. Fue en esas incipientes ciudades donde la rueda encontró su utilidad, uno de los descubrimientos más innovadores de la historia de la humanidad.

Ahora bien, es de entender que estas, la innovación y la sostenibilidad, no circulan por diferentes caminos, deben ir de la mano por la senda del desarrollo con igual importancia y dependencia la una de la otra. No fue así en los siglos anteriores. Nos llegó el momento de corregir. Aquí mi propuesta para corregir uno de los grandes errores, si así se puede llamar, que se ha cometido en Colombia.

Nuestras ciudades históricamente se han construido sobre la depredación y, en no pocos casos, el desconocimiento e incluso el desprecio de las características físicas de los lugares en los que se asientan. Ejemplo emblemático de esto último en Colombia son nuestros cuerpos hídricos, lagos, humedales, ríos, quebradas y escorrentías, que han sido cubiertos para mal construir sobre ellos nuestras ciudades, cuando estos debieron ser determinantes definitivas para la ocupación del territorio. Pareciera que se mal interpretó la voluntad de Felipe II expuesta en las Leyes de Indias para la construcción de ciudades cuando dijo: “Las poblaciones que se hicieren fuera del puerto de mar, en lugares mediterráneos, si pudieren ser en ribera de río navegable será mucha comodidad y procúrese que la ribera que dé a la parte baja del río y aguas debajo de la población se pongan todos los edificios que causen inmundicias.[1]”  A nuestros ríos se les designó, entonces, el uso de cloacas y así se quedó.

Tampoco han faltado los ejemplos de poblados completos que en las últimas décadas;   han tenido que ser reubicados por haber sido construidos en terrenos inestables, San Cayetano en Cundinamarca y Gramalote en el norte de Santander, amén de las decenas de barrios y caseríos completos que se han visto sepultados por deslizamientos de tierra, el más emblemático, tal vez, Villa Tina en Medellín en 1987 (más de 500 muertos y 200 desaparecidos), sobre cuyas causas, y para evadir responsabilidades se llegó a las más imaginativas afirmando, entre otras, que fue un polvorín de la guerrilla que estaba escondido en el barrio que al explotar accidentalmente causó la tragedia o que fue una fuente de agua subterránea que buscando salida causó el deslizamiento, fuente de agua que por demás, parece que también quedó sepultada por el alud, pues de esa no se volvió a saber. Eso dijeron las autoridades en su momento sin el menor atisbo de sonrojo.

Y por supuesto, como si fuera coincidencia, en la mayoría los casos, los damnificados han sido los estratos más desfavorecidos de la sociedad, campesinos o migrantes del campo a la ciudad en busca de un mejor futuro.

Esta visión de la construcción de nuestras ciudades durante los últimos cinco siglos quedó atrás. Que no quepa duda de que en nuestro hábitat en el mundo, y no solo en Colombia, habrá un antes y un después del siglo XX. Ya se están viendo los cambios de visión, cada vez en el mundo se busca acortar distancias, minimizar los desplazamientos y maximizar los medios de transporte en beneficio de la calidad ambiental de la mano de la productividad económica.

La peatonalización de las vías dejó de ser una imagen bucólica de las ciudades medioevales en Europa, para ser una seria posibilidad de desplazamiento a la vez que eje comercial, al igual que las ciclo rutas urbanas. En el mundo entero ya es motivo de orgullo medirse por el número de kilómetros de ciclo rutas o vías peatonalizadas en las ciudades.  Colombia no es la excepción.

Sin ser un especialista en ecología, pero sí un buen estudioso del urbanismo y de la arquitectura vegetal, me centraré en estos dos definitivos componentes del hábitat de nuestros congéneres y los animales que conviven con nosotros en la ciudad.

Partamos del principio de que “Las plantas son la base de la vida en la tierra. Ellas producen todo el oxígeno de la atmósfera terrestre, proporcionan el alimento y el hábitat que sostiene a todas las criaturas vivientes”[2].  Pero, además de eso y no menos importante, está el hecho de que el componente vegetal le da a la ciudad, y por ende a sus habitantes sin discriminación, la elegancia y el placer del jardín, que serán siempre el reflejo del respeto que la ciudad tiene por sus habitantes, los que sumados aportan al equilibrio biológico del lugar, psicológico de quienes lo habitan y en consecuencia valorizan el sitio.

Dicho lo anterior, entro en materia y tomo como punto de partida y a manera de ejemplo que, en la última campaña para escoger el alcalde o alcaldesa de Bogotá, hubo candidatos que propusieron claramente sin un mínimo, y subrayo la palabra mínimo, estudio del asunto, que plantarían en Bogotá un millón de árboles.  A este recurrente caballito de batalla electoral, a ningún entrevistador se le ocurrió hacer a los candidatos que esto proponían dos preguntas claves, ya que, de haberlo hecho, los candidatos habrían quedado muy mal parados. Las preguntas son:

  1. ¿Sabe usted qué costo tiene la siembra de un millón de árboles?
  2. ¿En dónde los plantaría? ¿En qué sectores de la Bogotá los plantaría?

Le tengo las respuestas. A la primera: el Jardín Botánico de Bogotá, debe estar pagando, en promedio, dependiendo de la especie, el tamaño y el lugar de plantación, cerca de $ 300.000.oo (trescientos mil pesos) por sembrar un árbol,[3] es decir que sembrar un millón costaría $ 300.000.000.000.oo trescientos mil millones de pesos. Para el 2020 el presupuesto del Jardín Botánico de Bogotá es de la astronómica cifra de $ 58.000.000.oo millones de pesos.[4] El más alto en la historia de esa entidad.  Más del doble de lo asignado en el año que le sigue en asignación presupuestal.

Y a la segunda pregunta, la respuesta es más fácil. Si estamos hablando del perímetro urbano, no hay donde, y aquí la razón de ser de este escrito.  Se me ocurre que estos políticos estarían pensando en los cerros orientales, que bien o mal, ya tienen una cobertura vegetal, bienvenido el enriquecimiento de ésta, no obstante, pensaría que no es la prioridad, la prioridad debería ser plantarlos dentro del perímetro urbano, en las localidades que más lo necesitan; por ejemplo, Ciudad Bolívar en donde solamente hay 15 árboles por hectárea contra Chapinero que tiene 50 en la misma área[5].

No se trata de sembrar árboles en donde es posible, se trata de sembrarlos en donde se necesitan. En el hábitat de los seres humanos nada se puede dejar al azar, la arquitectura vegetal es esencial del urbanismo entendido en el sentido mismo de su origen.

El componente vegetal no se tuvo en cuenta al momento de ocupación de los barrios periféricos de Bogotá, la mayoría de las veces ilegal y, lo que es peor, tampoco se tuvo en cuenta al momento de legalizarlos, responsabilidad esta última del Estado. En conclusión, las calles son estrechas, los andenes no tienen más de 1mt de ancho, como si los habitantes de estos barrios, por el hecho de ser pobres económicamente, ni siquiera tuvieran la posibilidad de caminar en pareja por los andenes o contar con calles y zonas verdes arborizadas, como si los hay en los barrios objeto de un planeamiento urbanístico. Los requerimientos de calidad ambiental y espacial son universales.

Es hora entonces de corregir estas injusticias. ¿Cómo? De la única manera posible. De la misma manera como se planea la construcción de vías, colegios y demás infraestructura necesaria en donde no hay espacio para ello: adquiriendo predios y demoliendo manzanas enteras.  Seguro que mi propuesta sorprende y a algunos les parecerá atrevida. Raro, ¿no? ¿Desocupar predios para dejarlos “desocupados”? No señores, es definitivo, para la calidad de vida, el medio ambiente y funcionamiento de la ciudad, integrar el proyecto vegetal, para el caso inexistente, a la composición urbana. Basta un viaje en Transmicable de Ciudad Bolívar para ver desde arriba el paisaje de desierto urbano de estos barrios. Sueño que una parte importante del presupuesto del J.B presupuesto para el 2020 se dedique a un proyecto que lleve a superar esta inequidad urbana y social.

La sostenibilidad ambiental no se puede quedar en el discurso. No podemos seguir esperando a que nuestros barrios y poblados se deslicen para reubicarlos. No se trata solo de tener en cuenta la arquitectura paisajística sino también los procesos ecológicos. Los unos tan importantes como los otros.

Si de verdad queremos una ciudad amable, estable y funcional desde todo punto de vista, es indispensable iniciar ya la liberación de las rondas de nuestros cuerpos de agua y recuperación de los que todavía se posible recuperar, para luego seguir con programas de ampliación de andenes y rediseño de la estructura del espacio público que jamás se consideró en la legalización de los barrios y, ni mucho menos, en la ocupación de los mismos. Menos responsabilidad tienen estos últimos, pues finalmente están pasando por encima de los códigos, pero el estado que los legalizó, está en la obligación de normalizarlos y no solamente en el papel, como se hizo en su momento. De no hacerlo, el Estado estaría actuando de socio de los urbanizadores piratas que tanto daño han hecho a nuestras ciudades y a nuestra gente. Tú loteas sin servicios, distribuyes “promesas de venta”, entregas lotes y yo te legalizo, te pongo servicios públicos y la mínima infraestructura de servicios posibles y juntos estafamos al destinatario final. Como en la pirinola: “todos pierden” o mejor, todos perdemos.

Enrique Uribe Botero

Director Ejecutivo CPNAA


[1] La Ciudad Ordenada Allann R. Brewer-Carías Editorial Criteria. Caracas.

[2] Naturaleza y Ciudad Michel Hough Editorial Gustavo Gili 1998 página 97

[3] Dato tomado de las convocatorias del Jardín Botánico para la plantación de árboles en Bogotá en el año 2019

[4] Decreto 816 del 26 de diciembre de 2019

[5] Observatorio Ambiental de Bogotá. http://oab.ambientebogota.gov.co/indicadores-por-recurso-natural/?v=4 Este indicador se refiere a árboles sembrados en el espacio público de uso público. Para Ciudad Bolívar no incluye por ejemplo los más de 10.000 plantados por Cemex en su proyecto de restauración ecológica de la mina, ni tampoco los más de 30.000 plantados en el Relleno de Doña Juana con convenio entre el Jardín Botánico y la UAESP, en los primeros años de este siglo.

Martes, Mayo 19, 2020

Arquitectura, innovación y sociedad

Andrés Roldán Andrés Roldán, director del Parque Explora, está convencido de que es posible llegar a todas las comunidades a través de procesos de construcción colaborativa, promoviendo temas como  la ciencia, la tecnología y la conservación ambiental.

Este diseñador industrial terminó involucrado en el diseño, planeación y construcción del museo de ciencias, acuario y planetario más grande de Colombia, a través de un proceso que él denomina “orgánico” y gracias a su interés de incursionar en temas entre su profesión y la innovación. De la mano de arquitectos, diseñadores, científicos, comunicadores, ingenieros y profesionales de otras disciplinas creo uno de los centros de divulgación científica más importantes en Latinoamérica. Justamente la misma interdisciplinariedad que hoy caracteriza al Parque Explora.

Desde su posición como actual director de Explora le compartió al Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) cómo ve la relación actual entre la arquitectura, la innovación y el desarrollo en nuestro país; también sobre los principales retos a los que deberá enfrentarse esta profesión mirando al futuro, entre otros temas más. A continuación se presentan dos de las respuestas a una entrevista que podrá encontrar completa en el video que acompaña esta publicación.

El Parque Explora es un muy buen ejemplo de las alianzas que se pueden realizar entre el sector público y privado. ¿Cuál es “secreto” para que esta relación tenga la fluidez que ha tenido en Explora?

Lo primero es que si no hubiera sido por una voluntad política de este proyecto, difícilmente podría haber existido en su dimensión y en su alcance. Yo creo que había unas condiciones dadas, digámonoslo así. Reflexiones que venía haciendo la ciudad tiempo atrás sobre el valor de posicionar la ciencia y la tecnología como activos de la construcción ciudadana, de la cultura ciudadana, y eso fue lo que permitió que efectivamente el parque pudiera nacer con una inversión pública prominente.

Una vez nacimos se crea una especie de corporación privada sin ánimo de lucro cuya vocación es administrar esos bienes públicos, esa infraestructura, esos contenidos y al mismo tiempo garantizar con toda autonomía, independencia y flexibilidad las alianzas y las relaciones que permitirían, de alguna forma, abrir otros escenarios de gestión de recursos y de oportunidades.

Yo creo que, por un lado, el hecho de situar en el centro de la conversación social la apropiación del conocimiento, como un valor social que genera prosperidad y que estimula es muy atractivo para el sector privado. También resulta importante que las empresas vivan en ecosistemas donde la ciencia, la innovación y el conocimiento tienen valor, porque finalmente es allí donde eventualmente se gestan nuevas generaciones de jóvenes, de profesionales, de universitarios, de grupos de investigación.

(…)

El estado tiene unas necesidades educativas enormes, no solamente en la educación, sino en salud, en movilidad, en seguridad, medio ambiente, en fin, todos son temas que tienen que ver con cómo apropiamos el conocimiento científico en nuestra vida cotidiana de una manera distinta. Entonces, esas necesidades automáticamente se convierten en oportunidades para la sostenibilidad. Cómo interactuar con otros agentes, con otras organizaciones para (…) poder conectar con esas necesidades y esos valores que tienen esos (…) actores públicos y privados, y aprovecharse de esas competencias que mezclan muy bien los tres principios que nosotros tenemos en Explora, algo que llamamos las Experiencias Memorables de Aprendizaje o las (EMAS).

(…)

Entonces, digamos que el punto para sintetizar es que el éxito no es un asunto simplemente de existir y tener las puertas abiertas con un tapate enorme que diga bienvenidos, sino realmente en construir un valor organizacional que se base en el conocimiento que tiene convertir cualquier contenido, cualquier tema, en cualquier territorio y en cualquier contexto en una oportunidad de aprendizaje inspiradora, provocadora, etcétera. Eso abre un espectro de posibilidades para establecer relaciones con el sector público, con el sector privado, con gobierno, con las escuelas, en fin (…) es el punto esencial de nuestra relevancia, es esa siempre la gran pregunta ¿para qué existimos y a quién servimos?

Esta pandemia nos ha hecho reflexionar sobre las nuevas formas de concebir el futuro. ¿Hacia dónde cree usted que deben enfocarse los esfuerzos en lo que compete a la arquitectura, la innovación y las ciudades colombianas?

Yo creo que ahora sí que se viene una época interesante desde el punto de vista del diseño, de la arquitectura, porque finalmente sí están cambiando las relaciones sociales y las interacciones, eso supone que los espacios también.

Va a cambiar la manera como entendemos el urbanismo, la manera como entendemos la seguridad dentro de los espacios, va a cambiar la manera como entendemos el tema del encuentro o el distanciamiento social; entonces, eso supone nuevos elementos frente a ese diseño y de hecho ya está ocurriendo. Una ciudad como Milán, por ejemplo, está haciéndose la gran reflexión sobre la no circulación del transporte dentro de la ciudad, es la oportunidad y el momento de hacer una aceleración urbana, entiéndase como peatonalizar mucho más las vías y al mismo tiempo restringir más la movilidad de vehículos en diferentes partes.

Ya se vienen adelantando una serie de ideas nuevas que marcan casi que una corriente. Esta semana veía en ArchDaily  las iniciativas de cómo se están desplegando nuevos procesos (…). Obviamente las situaciones de la pandemia ha supuesto la generación de espacios de manera acelerada. En poco tiempo debemos atender pacientes; entonces, todo lo que tiene que ver con el diseño hospitalario está cambiando de una manera dramática. Necesitamos ser capaces de armar sitios de albergue y de servicio en poco tiempo (…) hay un espectro infinito de cosas ahí, de cómo va a cambiar esto (el COVID-19) en el diseño de los baños, cómo va a acelerar el  uso de insumo que impidan el contacto físico, en fin. Se viene un espectro enorme de posibilidades que van a cambiar sin duda alguna el diseño industrial, el diseño arquitectónico, hasta el diseño gráfico, seguramente, porque nuevos códigos empiezan a aparecer, porque hay que comunicar aceleradamente para que la gente entienda cómo funciona un mundo que socialmente se relaciona distinto.

Martes, Mayo 12, 2020

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