Innovación y sostenibilidad en el urbanismo

Entrada la segunda década del siglo XXI todo parece indicar que la sostenibilidad del planeta será el tema que dominará al menos la primera mitad de esta centuria para la humanidad. En cuanto a la innovación, la verdad es que no entiendo muy bien este concepto, pues desde la fundación de los primeros conglomerados humanos, siempre se ha innovado, aparecieron los alfareros, herreros, carpinteros e incluso los artistas que plasmaron su visión del mundo en tallas y pinturas rupestres. Fue en esas incipientes ciudades donde la rueda encontró su utilidad, uno de los descubrimientos más innovadores de la historia de la humanidad.

Ahora bien, es de entender que estas, la innovación y la sostenibilidad, no circulan por diferentes caminos, deben ir de la mano por la senda del desarrollo con igual importancia y dependencia la una de la otra. No fue así en los siglos anteriores. Nos llegó el momento de corregir. Aquí mi propuesta para corregir uno de los grandes errores, si así se puede llamar, que se ha cometido en Colombia.

Nuestras ciudades históricamente se han construido sobre la depredación y, en no pocos casos, el desconocimiento e incluso el desprecio de las características físicas de los lugares en los que se asientan. Ejemplo emblemático de esto último en Colombia son nuestros cuerpos hídricos, lagos, humedales, ríos, quebradas y escorrentías, que han sido cubiertos para mal construir sobre ellos nuestras ciudades, cuando estos debieron ser determinantes definitivas para la ocupación del territorio. Pareciera que se mal interpretó la voluntad de Felipe II expuesta en las Leyes de Indias para la construcción de ciudades cuando dijo: “Las poblaciones que se hicieren fuera del puerto de mar, en lugares mediterráneos, si pudieren ser en ribera de río navegable será mucha comodidad y procúrese que la ribera que dé a la parte baja del río y aguas debajo de la población se pongan todos los edificios que causen inmundicias.[1]”  A nuestros ríos se les designó, entonces, el uso de cloacas y así se quedó.

Tampoco han faltado los ejemplos de poblados completos que en las últimas décadas;   han tenido que ser reubicados por haber sido construidos en terrenos inestables, San Cayetano en Cundinamarca y Gramalote en el norte de Santander, amén de las decenas de barrios y caseríos completos que se han visto sepultados por deslizamientos de tierra, el más emblemático, tal vez, Villa Tina en Medellín en 1987 (más de 500 muertos y 200 desaparecidos), sobre cuyas causas, y para evadir responsabilidades se llegó a las más imaginativas afirmando, entre otras, que fue un polvorín de la guerrilla que estaba escondido en el barrio que al explotar accidentalmente causó la tragedia o que fue una fuente de agua subterránea que buscando salida causó el deslizamiento, fuente de agua que por demás, parece que también quedó sepultada por el alud, pues de esa no se volvió a saber. Eso dijeron las autoridades en su momento sin el menor atisbo de sonrojo.

Y por supuesto, como si fuera coincidencia, en la mayoría los casos, los damnificados han sido los estratos más desfavorecidos de la sociedad, campesinos o migrantes del campo a la ciudad en busca de un mejor futuro.

Esta visión de la construcción de nuestras ciudades durante los últimos cinco siglos quedó atrás. Que no quepa duda de que en nuestro hábitat en el mundo, y no solo en Colombia, habrá un antes y un después del siglo XX. Ya se están viendo los cambios de visión, cada vez en el mundo se busca acortar distancias, minimizar los desplazamientos y maximizar los medios de transporte en beneficio de la calidad ambiental de la mano de la productividad económica.

La peatonalización de las vías dejó de ser una imagen bucólica de las ciudades medioevales en Europa, para ser una seria posibilidad de desplazamiento a la vez que eje comercial, al igual que las ciclo rutas urbanas. En el mundo entero ya es motivo de orgullo medirse por el número de kilómetros de ciclo rutas o vías peatonalizadas en las ciudades.  Colombia no es la excepción.

Sin ser un especialista en ecología, pero sí un buen estudioso del urbanismo y de la arquitectura vegetal, me centraré en estos dos definitivos componentes del hábitat de nuestros congéneres y los animales que conviven con nosotros en la ciudad.

Partamos del principio de que “Las plantas son la base de la vida en la tierra. Ellas producen todo el oxígeno de la atmósfera terrestre, proporcionan el alimento y el hábitat que sostiene a todas las criaturas vivientes”[2].  Pero, además de eso y no menos importante, está el hecho de que el componente vegetal le da a la ciudad, y por ende a sus habitantes sin discriminación, la elegancia y el placer del jardín, que serán siempre el reflejo del respeto que la ciudad tiene por sus habitantes, los que sumados aportan al equilibrio biológico del lugar, psicológico de quienes lo habitan y en consecuencia valorizan el sitio.

Dicho lo anterior, entro en materia y tomo como punto de partida y a manera de ejemplo que, en la última campaña para escoger el alcalde o alcaldesa de Bogotá, hubo candidatos que propusieron claramente sin un mínimo, y subrayo la palabra mínimo, estudio del asunto, que plantarían en Bogotá un millón de árboles.  A este recurrente caballito de batalla electoral, a ningún entrevistador se le ocurrió hacer a los candidatos que esto proponían dos preguntas claves, ya que, de haberlo hecho, los candidatos habrían quedado muy mal parados. Las preguntas son:

  1. ¿Sabe usted qué costo tiene la siembra de un millón de árboles?
  2. ¿En dónde los plantaría? ¿En qué sectores de la Bogotá los plantaría?

Le tengo las respuestas. A la primera: el Jardín Botánico de Bogotá, debe estar pagando, en promedio, dependiendo de la especie, el tamaño y el lugar de plantación, cerca de $ 300.000.oo (trescientos mil pesos) por sembrar un árbol,[3] es decir que sembrar un millón costaría $ 300.000.000.000.oo trescientos mil millones de pesos. Para el 2020 el presupuesto del Jardín Botánico de Bogotá es de la astronómica cifra de $ 58.000.000.oo millones de pesos.[4] El más alto en la historia de esa entidad.  Más del doble de lo asignado en el año que le sigue en asignación presupuestal.

Y a la segunda pregunta, la respuesta es más fácil. Si estamos hablando del perímetro urbano, no hay donde, y aquí la razón de ser de este escrito.  Se me ocurre que estos políticos estarían pensando en los cerros orientales, que bien o mal, ya tienen una cobertura vegetal, bienvenido el enriquecimiento de ésta, no obstante, pensaría que no es la prioridad, la prioridad debería ser plantarlos dentro del perímetro urbano, en las localidades que más lo necesitan; por ejemplo, Ciudad Bolívar en donde solamente hay 15 árboles por hectárea contra Chapinero que tiene 50 en la misma área[5].

No se trata de sembrar árboles en donde es posible, se trata de sembrarlos en donde se necesitan. En el hábitat de los seres humanos nada se puede dejar al azar, la arquitectura vegetal es esencial del urbanismo entendido en el sentido mismo de su origen.

El componente vegetal no se tuvo en cuenta al momento de ocupación de los barrios periféricos de Bogotá, la mayoría de las veces ilegal y, lo que es peor, tampoco se tuvo en cuenta al momento de legalizarlos, responsabilidad esta última del Estado. En conclusión, las calles son estrechas, los andenes no tienen más de 1mt de ancho, como si los habitantes de estos barrios, por el hecho de ser pobres económicamente, ni siquiera tuvieran la posibilidad de caminar en pareja por los andenes o contar con calles y zonas verdes arborizadas, como si los hay en los barrios objeto de un planeamiento urbanístico. Los requerimientos de calidad ambiental y espacial son universales.

Es hora entonces de corregir estas injusticias. ¿Cómo? De la única manera posible. De la misma manera como se planea la construcción de vías, colegios y demás infraestructura necesaria en donde no hay espacio para ello: adquiriendo predios y demoliendo manzanas enteras.  Seguro que mi propuesta sorprende y a algunos les parecerá atrevida. Raro, ¿no? ¿Desocupar predios para dejarlos “desocupados”? No señores, es definitivo, para la calidad de vida, el medio ambiente y funcionamiento de la ciudad, integrar el proyecto vegetal, para el caso inexistente, a la composición urbana. Basta un viaje en Transmicable de Ciudad Bolívar para ver desde arriba el paisaje de desierto urbano de estos barrios. Sueño que una parte importante del presupuesto del J.B presupuesto para el 2020 se dedique a un proyecto que lleve a superar esta inequidad urbana y social.

La sostenibilidad ambiental no se puede quedar en el discurso. No podemos seguir esperando a que nuestros barrios y poblados se deslicen para reubicarlos. No se trata solo de tener en cuenta la arquitectura paisajística sino también los procesos ecológicos. Los unos tan importantes como los otros.

Si de verdad queremos una ciudad amable, estable y funcional desde todo punto de vista, es indispensable iniciar ya la liberación de las rondas de nuestros cuerpos de agua y recuperación de los que todavía se posible recuperar, para luego seguir con programas de ampliación de andenes y rediseño de la estructura del espacio público que jamás se consideró en la legalización de los barrios y, ni mucho menos, en la ocupación de los mismos. Menos responsabilidad tienen estos últimos, pues finalmente están pasando por encima de los códigos, pero el estado que los legalizó, está en la obligación de normalizarlos y no solamente en el papel, como se hizo en su momento. De no hacerlo, el Estado estaría actuando de socio de los urbanizadores piratas que tanto daño han hecho a nuestras ciudades y a nuestra gente. Tú loteas sin servicios, distribuyes “promesas de venta”, entregas lotes y yo te legalizo, te pongo servicios públicos y la mínima infraestructura de servicios posibles y juntos estafamos al destinatario final. Como en la pirinola: “todos pierden” o mejor, todos perdemos.

Enrique Uribe Botero

Director Ejecutivo CPNAA


[1] La Ciudad Ordenada Allann R. Brewer-Carías Editorial Criteria. Caracas.

[2] Naturaleza y Ciudad Michel Hough Editorial Gustavo Gili 1998 página 97

[3] Dato tomado de las convocatorias del Jardín Botánico para la plantación de árboles en Bogotá en el año 2019

[4] Decreto 816 del 26 de diciembre de 2019

[5] Observatorio Ambiental de Bogotá. http://oab.ambientebogota.gov.co/indicadores-por-recurso-natural/?v=4 Este indicador se refiere a árboles sembrados en el espacio público de uso público. Para Ciudad Bolívar no incluye por ejemplo los más de 10.000 plantados por Cemex en su proyecto de restauración ecológica de la mina, ni tampoco los más de 30.000 plantados en el Relleno de Doña Juana con convenio entre el Jardín Botánico y la UAESP, en los primeros años de este siglo.

Martes, Mayo 19, 2020

Arquitectura, innovación y sociedad

Andrés Roldán Andrés Roldán, director del Parque Explora, está convencido de que es posible llegar a todas las comunidades a través de procesos de construcción colaborativa, promoviendo temas como  la ciencia, la tecnología y la conservación ambiental.

Este diseñador industrial terminó involucrado en el diseño, planeación y construcción del museo de ciencias, acuario y planetario más grande de Colombia, a través de un proceso que él denomina “orgánico” y gracias a su interés de incursionar en temas entre su profesión y la innovación. De la mano de arquitectos, diseñadores, científicos, comunicadores, ingenieros y profesionales de otras disciplinas creo uno de los centros de divulgación científica más importantes en Latinoamérica. Justamente la misma interdisciplinariedad que hoy caracteriza al Parque Explora.

Desde su posición como actual director de Explora le compartió al Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) cómo ve la relación actual entre la arquitectura, la innovación y el desarrollo en nuestro país; también sobre los principales retos a los que deberá enfrentarse esta profesión mirando al futuro, entre otros temas más. A continuación se presentan dos de las respuestas a una entrevista que podrá encontrar completa en el video que acompaña esta publicación.

El Parque Explora es un muy buen ejemplo de las alianzas que se pueden realizar entre el sector público y privado. ¿Cuál es “secreto” para que esta relación tenga la fluidez que ha tenido en Explora?

Lo primero es que si no hubiera sido por una voluntad política de este proyecto, difícilmente podría haber existido en su dimensión y en su alcance. Yo creo que había unas condiciones dadas, digámonoslo así. Reflexiones que venía haciendo la ciudad tiempo atrás sobre el valor de posicionar la ciencia y la tecnología como activos de la construcción ciudadana, de la cultura ciudadana, y eso fue lo que permitió que efectivamente el parque pudiera nacer con una inversión pública prominente.

Una vez nacimos se crea una especie de corporación privada sin ánimo de lucro cuya vocación es administrar esos bienes públicos, esa infraestructura, esos contenidos y al mismo tiempo garantizar con toda autonomía, independencia y flexibilidad las alianzas y las relaciones que permitirían, de alguna forma, abrir otros escenarios de gestión de recursos y de oportunidades.

Yo creo que, por un lado, el hecho de situar en el centro de la conversación social la apropiación del conocimiento, como un valor social que genera prosperidad y que estimula es muy atractivo para el sector privado. También resulta importante que las empresas vivan en ecosistemas donde la ciencia, la innovación y el conocimiento tienen valor, porque finalmente es allí donde eventualmente se gestan nuevas generaciones de jóvenes, de profesionales, de universitarios, de grupos de investigación.

(…)

El estado tiene unas necesidades educativas enormes, no solamente en la educación, sino en salud, en movilidad, en seguridad, medio ambiente, en fin, todos son temas que tienen que ver con cómo apropiamos el conocimiento científico en nuestra vida cotidiana de una manera distinta. Entonces, esas necesidades automáticamente se convierten en oportunidades para la sostenibilidad. Cómo interactuar con otros agentes, con otras organizaciones para (…) poder conectar con esas necesidades y esos valores que tienen esos (…) actores públicos y privados, y aprovecharse de esas competencias que mezclan muy bien los tres principios que nosotros tenemos en Explora, algo que llamamos las Experiencias Memorables de Aprendizaje o las (EMAS).

(…)

Entonces, digamos que el punto para sintetizar es que el éxito no es un asunto simplemente de existir y tener las puertas abiertas con un tapate enorme que diga bienvenidos, sino realmente en construir un valor organizacional que se base en el conocimiento que tiene convertir cualquier contenido, cualquier tema, en cualquier territorio y en cualquier contexto en una oportunidad de aprendizaje inspiradora, provocadora, etcétera. Eso abre un espectro de posibilidades para establecer relaciones con el sector público, con el sector privado, con gobierno, con las escuelas, en fin (…) es el punto esencial de nuestra relevancia, es esa siempre la gran pregunta ¿para qué existimos y a quién servimos?

Esta pandemia nos ha hecho reflexionar sobre las nuevas formas de concebir el futuro. ¿Hacia dónde cree usted que deben enfocarse los esfuerzos en lo que compete a la arquitectura, la innovación y las ciudades colombianas?

Yo creo que ahora sí que se viene una época interesante desde el punto de vista del diseño, de la arquitectura, porque finalmente sí están cambiando las relaciones sociales y las interacciones, eso supone que los espacios también.

Va a cambiar la manera como entendemos el urbanismo, la manera como entendemos la seguridad dentro de los espacios, va a cambiar la manera como entendemos el tema del encuentro o el distanciamiento social; entonces, eso supone nuevos elementos frente a ese diseño y de hecho ya está ocurriendo. Una ciudad como Milán, por ejemplo, está haciéndose la gran reflexión sobre la no circulación del transporte dentro de la ciudad, es la oportunidad y el momento de hacer una aceleración urbana, entiéndase como peatonalizar mucho más las vías y al mismo tiempo restringir más la movilidad de vehículos en diferentes partes.

Ya se vienen adelantando una serie de ideas nuevas que marcan casi que una corriente. Esta semana veía en ArchDaily  las iniciativas de cómo se están desplegando nuevos procesos (…). Obviamente las situaciones de la pandemia ha supuesto la generación de espacios de manera acelerada. En poco tiempo debemos atender pacientes; entonces, todo lo que tiene que ver con el diseño hospitalario está cambiando de una manera dramática. Necesitamos ser capaces de armar sitios de albergue y de servicio en poco tiempo (…) hay un espectro infinito de cosas ahí, de cómo va a cambiar esto (el COVID-19) en el diseño de los baños, cómo va a acelerar el  uso de insumo que impidan el contacto físico, en fin. Se viene un espectro enorme de posibilidades que van a cambiar sin duda alguna el diseño industrial, el diseño arquitectónico, hasta el diseño gráfico, seguramente, porque nuevos códigos empiezan a aparecer, porque hay que comunicar aceleradamente para que la gente entienda cómo funciona un mundo que socialmente se relaciona distinto.

Martes, Mayo 12, 2020

Ciudad Virtual: El fantasma de las aglomeraciones metropolitanas, presente y futuro de la realidad urbana

unal virtualEl Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá, te invita al tercer ciclo de conferencias Ciudad Virtual. A partir de este martes 19 de mayo y durante cuatro sesiones, el arquitecto y urbanista Fernando Montenegro realizará su charla sobre “El fantasma de las aglomeraciones metropolitanas, presente y futuro de la realidad urbana”.

Más información en el enlace:

Instituto de Estudios Urbanos (IEU) - Universidad Nacional de Colombia

Lunes, Mayo 18, 2020

El sector de la construcción, una esperanza para impulsar la economía nacional

Con la extensión de la cuarentena hasta el 25 de mayo, a través del Decreto 636 de 2020,  y la nueva declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica en todo el territorio Nacional, mediante el Decreto 637 de 2020, el sector de la construcción seguirá entre las excepciones para continuar con sus labores cumpliendo con todos  los protocolos de bioseguridad. 

De acuerdo con cifras de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), cerca de 408 mil trabajadores están retornando a las actividades en el sector de la construcción en más de 1.700  proyectos en todo el país, esto quiere decir que 7 de cada 10 proyectos han reiniciado actividades de obra, lo que representa un 68% del total a nivel nacional.

Hasta la fecha, ésta reactivación se ha implementado en el 90% de los municipios de Colombia a través de protocolos y medidas establecidas a nivel nacional y local. Los departamentos más destacados en el proceso son el Eje Cafetero, Santander y ciudades como Bogotá y Medellín.

Protocolos de bioseguridad

Con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los trabajadores que iniciaron y que reactivarán sus labores en el sector de la construcción, el Ministerio de Salud expidió la Resolución 666 de 2020, “por medio de la cual se adopta el protocolo general de bioseguridad para mitigar, controlar y realizar el adecuado manejo de la pandemia del Coronavirus COVID-19”.

Entre otras indicaciones, el documento establece que los empleados deben:

  • Registrar, en caso de ser necesario, síntomas relacionados con enfermedad respiratoria y posibles contactos con personas confirmadas con covid-19 de todo el personal. Adicionalmente, se les tomará la temperatura, y los casos que reporten más de 38° deben ser reportados al director de la obra.
  • Contar con un distanciamiento de 2 metros durante su jornada laboral  como a  la hora de almuerzo y refrigerio.
  • Promover el no compartir elementos personales como tenedores, cucharas, platos, vasos, entre otros.
  • En el desplazamiento desde la casa hacia el trabajo y viceversa, todas las personas tendrán que usar tapabocas.
  • En su regreso al hogar, los trabajadores deben cumplir las medidas de desinfección de zapatos, lavado de manos y evitar contacto con la familia hasta no cambiarse de ropa.

En lo que corresponde a las empresas se ha establecido un compromiso de:

  • Contar con tapabocas, guantes de látex y demás elementos para ser suministrados a los trabajadores.
  • Establecer jornadas de desinfección periódicas en las diferentes áreas como también de los elementos de trabajo.
  • Disponer de agua y jabón líquido para el lavado de manos antes y después de cada actividad como entrar y salir del baño, consumir alimentos, e iniciar y finalizar labores. También se puede hacer uso de alcohol glicerinado.
  • Generar contenidos informativos sobre las medidas de prevención y autocuidado frente a la Covid-19.
  • Definir una estrategia para la reducción del transporte público entre los trabajadores.

El estado de las obras

Con la reactivación del sector de la construcción han aumentado las expectativas frente a la continuidad de obras en todo el país, entre las de mayor impacto se encuentra la reapertura de labores en el Túnel de la Línea. El Instituto Nacional de Vías (Invías) ya indicó actividad en el proyecto, también denominado Cruce de la cordillera Central, cumpliendo con los protocolos de bioseguridad. Esta misma institución, con base en el Decreto 593 del 24 de abril de 2020, reanudó entre La Plata en el Huila y Totoró en el Cauca, las obras de mejoramiento y atención de cinco sectores críticos que conforman el proyecto Transversal del Libertador, con una inversión de 118.000 millones. Adicionalmente, los empleados de construcción ya están trabajando en el corredor Anapoima-Mosquera, una obra que en la cual están operando 421 empleados; la Transversal Quibdó – Medellín, donde se invierten $345.000 millones de pesos; y la reapertura de obras en la Segunda Calzada Barranquilla – Cartagena, entre otras.

Por su parte, la Agencia Nacional de la Infraestructura (ANI) anunció que son 38 proyectos que reiniciaron obras y 41 planes de reactivación aprobados por la institución, los cuales contemplan más de 28.000 empleos de los 31.141 que se esperan alcanzar cuando se aprueben la totalidad de las actividades. Algunas de las construcciones que están en curso son Cartagena-Barranquilla, Circunvalar de la Prosperidad, Ruta del Sol 3, Cambao-Manizales, Girardot-Honda-Puerto Salgar, Chirajara-Fundadores, Villavicencio-Yopa, Autopistas al Mar 1, Mar 2, Pacíficos 1, 2 y 3 y Vías del Nus, entre otras.

En Bogotá, por ejemplo, la constructora Colpatria ya cuenta con la aprobación  para la continuidad de las obras en el proyecto La Felicidad, en donde serán construidas 2.350 viviendas de interés social (VIS), 480 viviendas de interés prioritario (VIP) y 767 no VIS.

En lo que compete a Barranquilla se mantienen los trabajos de modernización y ampliación del aeropuerto Ernesto Cortissoz, así como la terminación de las obras de la circunvalar de la Prosperidad. En Cali se esperan ejecutar 32 contratos de obras, un paquete denominado ‘obras del sur’, con las cuales se busca facilitar la circulación hacia Jamundí.

Finalmente, las apuestas del Gobierno, con miras a la reactivación de la economía y el empleo, se han puesto en marcha  con las denominadas concesiones 5G, cuya inversión será de 17 billones de pesos. La más reciente corresponde a  publicación de los prepliegos del proyecto Nueva Malla Vial del Valle del Cauca (accesos Cali-Palmira), con un valor que supera el billón de peso. Se suma también a los proyectos de infraestructura la iniciativa de cuarta generación Neiva-Girardot, donde la inversión  alcanza los $693.000 millones. En total, el ambicioso paquete de proyectos está constituido por 12 iniciativas enfocadas al transporte multimodal: seis proyectos viales, tres aeroportuarios, dos fluviales y uno férreo.

Como es bien sabido, es el sector de la construcción es uno de los principales motores de la economía y una fuente de esperanza a nivel nacional para la estabilidad del país. La reapertura gradual será fundamental para hacerle frente a las dramáticas cifras que proyectan instituciones como el Banco Mundial, quien anticipa una caída del 2% del PIB para este año, o un tasa de  desempleo que actualmente se ubica en el 12, 6%,  según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

Fuentes:

Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol)

La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI)

Ministerio de Salud

Martes, Mayo 12, 2020

Valor del mes: Responsabilidad

Cuando un arquitecto o profesional auxiliar toma decisiones, lo hace de manera consciente, es decir que se hace cargo de su bienestar, el de los demás y el del entorno. Al mismo tiempo, asume las consecuencias de sus actos.

La responsabilidad surge de la libertad humana y de la inevitable necesidad que tiene el ser humano de elegir. Los siguientes parámetros de conducta tienen como propósito promover el bienestar de las personas como eje de la profesión, la conciencia ambiental, el compromiso social y la custodia del patrimonio urbano, arquitectónico y ambiental:

  1. Cumplir su labor profesional con las aptitudes, el cuidado y la diligencia debida; sin demoras injustificadas y, en la medida en que esté a su alcance, dentro de los plazos razonables convenidos.
  2. Presentarle al cliente una oferta de servicios profesionales precisa con respecto al objeto, la naturaleza y el alcance con su respectiva forma de pago. Esta oferta deberá ser susceptible de ser verificada por terceros.
  3. Facilitar a los clientes y contratistas toda la documentación y las indicaciones necesarias para la correcta ejecución de las labores que le correspondan, según el respectivo acuerdo contractual.
  4. En caso de renuncia voluntaria de sus responsabilidades profesionales, presentar al cliente un informe que determine las circunstancias que han originado la renuncia o el cese de actividades.
  5. Informar al cliente sobre la identidad y titulación de las personas encargadas del desarrollo del trabajo contratado.
  6. Custodiar y cuidar los bienes, valores, documentación e información que, por razón del ejercicio de su profesión, se le hayan encomendado o a los cuales tenga acceso. Impedir o evitar su sustracción, destrucción, ocultamiento o utilización indebida, de conformidad con los fines a que hayan sido destinados.
  7. Velar por la protección de la integridad del patrimonio nacional.
  8. Abstenerse de emitir conceptos profesionales sin tener la convicción absoluta de estar debidamente informado al respecto.
  9. Abstenerse de aceptar trabajos profesionales, a menos que las partes hayan acordado claramente las condiciones de la labor encomendada como el alcance de la misma, la asignación de responsabilidades, cualquier limitación de las responsabilidades, los honorarios o el método de cálculo de los mismos.
  10. Mantener informados a sus clientes sobre el avance de la labor realizada en beneficio del cliente y sobre los problemas que pueden afectar la calidad o el costo de la misma.

“El precio de la grandeza es la responsabilidad”, Winston S. Churchill.

Martes, Mayo 12, 2020

Entrevista CPNAA - Invitado: Arquitecto Alfonso Gómez Gómez

“La arquitectura es la búsqueda de la estética, la búsqueda del bienestar de las personas a través del diseño de espacios para la gente”: Alfonso Gómez Gómez

Alfonso Gómez Gómez es el actual representante de las facultades de arquitectura a nivel nacional ante el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA). Decano de la facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Pontifica Javeriana (UPJ) y presidente de la Agremiación Colombiana de Facultades de Arquitectura (ACFA).  

Gómez es un orgulloso boyacense, como él mismo lo testifica, oriundo del municipio de Soatá,  ubicado en norte del Cañón del Chicamocha. Está convencido de que el escenario del COVID- 19 es un reto que se ha presentado para llevarnos a la reflexión y, especialmente, para mejorar nuestra relación con el medio ambiente. Cree que si se apela a una arquitectura social y ambientalmente responsable no solo saldremos de esta situación sino que la “tierra no volverá a castigarnos”.

Esta entrevista se realizó utilizando las nuevas tecnologías; las mismas a las que hoy apela la facultad que dirige el arquitecto Gómez para dictar sus clases, evaluar a los estudiantes y capacitar tanto a alumnos como profesores. Las preguntas que encontrará a continuación son una síntesis de la entrevista (no equivalente a una trascripción de la misma) que podrá encontrar completa en el video que acompaña el texto. Un panorama de su visión como académico, Consejero del CPNAA y, por supuesto, como arquitecto con visión urbanista.

Desde su posición como consejero, ¿cuál cree que es el papel del CPNAA en el proceso de promover y fomentar la arquitectura y sus profesiones auxiliares?

El Consejo no debe ser una entidad punitiva, sino de acompañamiento en el ejercicio profesional de los arquitectos. El muy difícil que el Consejo pueda sancionar arquitectos desde La Guajira hasta Letica y dese Tumaco hasta Arauca, más bien se trata de promover el control social, y en eso se debe enfocar el CPNAA.

En su discurso de posesión, usted habló sobre la necesidad de crear vínculos entre ACFA, la SCA y el CPNAA. ¿Con qué propósito?, ¿cuál cree que es el mecanismo para lograrlo? y ¿hacia dónde deben enfocarse los esfuerzos?

El trabajo en equipo entre las tres entidades es fundamental. ACFA desde el punto de vista académico con una buena formación de futuros arquitectos. Se trata de “entregar” esos recién graduados a la SCA y que ellos encuentren allí redes de apoyo, cooperación y un lugar donde encontrar socios  para emprender sus proyectos y emprendimientos, incluso encontrar una bolsa de empleo. Por supuesto, todo esto con el ojo vigilante del CPNAA, con el objetivo de que la institución sea una entidad que acompañe a los profesionales, así como lo hacen los colegio de arquitectura en diferentes partes del mundo como Argentina y Barcelona. Una entidad para regular tarifas, supervisar contratación, revisar la normatividad, entre otras. 

Según cifras de Sistema Nacional de Información de Educación Superior (SNIES), en el 2018 hubo más de 650 mil matriculados en todo el país en carreras como ingeniería, arquitectura, urbanismo y afines; en el 2017 más de 670 mil y en el 2016 671 mil, esto indica una tendencia a que la demanda de matriculación en las facultades de arquitectura ha ido decreciendo, ¿por qué cree que se está presentando esta situación y qué soluciones se podrían aplicar?  

El sistema educativo de Colombia tiene algunas dificultades cuando se trata de formar en procesos creativos y la arquitectura es una carrera que exige estos conocimientos. Adicionalmente, la carrera no es económica, demanda materiales, transporte, etc. Además, los salaros de los trabajadores de alguna manera no compensa, en muchas ocasiones, la inversión que hicieron en su educación.

Por otro lado, ha habido una falta de reconocimiento de la labor del arquitecto en las últimas décadas en Colombia. Los arquitectos salen a construir y diseñar pensando en los espacios públicos y en el bienestar de la gente, pero se encuentran que  quienes están haciendo hoy ciudad tienen más la mentalidad económica y ansias de llenarse los bolsillos de dinero, que la mentalidad de pensar en el otro.  

Esta pandemia del COVID-19 nos presenta una coyuntura sin precedentes en la historia reciente. ¿Cómo se ha adaptado la facultad, los docentes y los estudiantes al nuevo modelo que está aplicando la PUJ?

Aquí la palabra clave es innovación. Las academias tenemos que hacer un acto de conciencia de que venimos enseñando de la misma manera desde hace décadas, casi que siglos. Así que todas las instituciones que nos hemos metido en el tema de la virtualidad y la tecnología estamos  enfrentándonos a este reto. Hemos tenido que realizar en dos meses lo que no hemos desarrollado en 10 0 15 años de avances tecnológicos

Muchos dicen que este momento histórico nos obliga a reflexionar sobre el futuro. En este sentido, ¿cómo se debe repensar la formación académica por parte de los docentes y los estudiantes, particularmente, en la enseñanza de la arquitectura?

Definitivamente, después de este momento la educación no va a volver a ser la misma de febrero de 2020 hacia atrás. Hemos encontrado otras maneras de relacionarnos y comunicarnos, y eso, inevitablemente, nos obliga a encontrar un “mix” entre lo mejor de lo tradicional con lo mejor de lo nuevo.

Usted es magister en construcción y tiene conocimiento sobre la forma en que se realiza esta actividad en el día a día. ¿Cómo ve la medida de reactivar el sector de la construcción en el marco de la pandemia?

Si se quiere activar la economía del país se tiene que activar la construcción, la cual es un altísimo porcentaje del producto interno bruto; por supuesto, siguiendo los protocolos de distanciamiento, salubridad y demás. Pero también esta es una oportunidad para repensar la construcción utilizando las nuevas tecnologías. Además, debemos capacitar a las personas que pertenecen al gremio de la construcción.

En el marco de esa transformación, ¿cuáles pueden ser los principales retos a lo que se van a enfrentar los profesionales de la arquitectura?

¡Los profesionales en arquitectura tenemos que innovar! Tenemos que innovar en la gestión de nuestros proyectos, en cómo vamos a diseñar y cómo nos vamos a entender con nuestros colegas. Estos es un proceso de construcción y cambio al que debemos acoplarnos.

 

Martes, Abril 28, 2020

Conozca los lineamientos de la superintendencia de Notariado y Registro para las Curadurías a nivel nacional

SNR - Superintendencia de notariado y registroEl pasado 13 de abril de 2020 la Superintendencia de Notariado y Registro expidó la circular No. 337 de 2020, en la cual se exponen los lineamientos a curadurías urbanas para el cumplimiento del Decreto 491 de marzo 28 de 2020.

Conozca el texto completo a continuación:

Circular No. 337 de 2020 - Supernotariado

Respetados curadores urbanos:

Con ocasión de las medidas impartidas por el Gobierno Nacional, primero mediante la Resolución 385 de 2020 en donde el Ministerio de Salud y Protección Social decretó la emergencia sanitaria en todo el territorio y posteriormente, mediante la expedición de los decretos 417 y 457 de 2020, en virtud de los cuales se declaró el Estado de Emergencia por un periodo inicial de 30 días y se ordenó como consecuencia del mismo el aislamiento preventivo obligatorio de la población, la Superintendencia delegada para Curadores Urbanos expidió las circulares 322 y 325 de 2020, informando y definiendo de manera escalonada a los Curadores Urbanos del país, la materialización de las medidas para la contención del virus.

Así mismo, como es de su conocimiento, se introdujeron unas nuevas disposiciones con ocasión de la expedición del Decreto Legislativo No. 491 de marzo 28 de 2020, "(.) por el cual se adoptan medidas de urgencia para garantizar la atención y la prestación de los servicios por parte de las autoridades públicas y los particulares que cumplan funciones públicas y se toman medidas para la protección laboral y de los contratistas de prestación de servicios de las entidades públicas, en el marco del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica (.)".

Se trata de una medida orientada a promover la sostenibilidad, la productividad y la permanencia en la prestación de los servicios públicos durante el tiempo de permanencia de la declaratoria de emergencia sanitaria ordenada con ocasión de la pandemia por el coronavirus.

El del caso mencionar, que dentro de los fundamentos esbozados en la parte considerativa del mencionado decreto, se precisó que finalidad en el sentido de ".se hace necesario tomar medidas en materia de prestación de servicios a cargo de las entidades y organismos del Estado, con la finalidad de prevenir la propagación de la pandemia mediante el distanciamiento social, flexibilizando la prestación del servicio de forma presencial y estableciendo mecanismos de atención mediante la utilización de medios digitales y del uso y aprovechamiento de las tecnologías de la información y las comunicaciones, de manera que se evite el contacto entre los servidores públicos y los ciudadanos, sin que ello afecte la continuidad y efectividad del servicio."

En otra de sus consideraciones subraya la necesidad de como ".se debe garantizar la atención a los administrados y el cumplimiento efectivo de las funciones administrativas y jurisdiccionales mediante el uso de medios tecnológicos y de telecomunicación sin afectar los servicios que sean estrictamente necesarias para prevenir, mitigar y atender la emergencia sanitaria por causa del Coronavirus COVID-19, y garanticen el funcionamiento de los servicios indispensables del Estado."

A partir de lo anterior, desde la Superintendencia de Notariado y Registro se considera importante impulsar que los diversos profesionales encargados de la expedición y trámite de licencias urbanísticas, adecúen sus procedimientos a las nuevas dinámicas que introduce el Decreto 491 arriba relacionado, normativa que va orientada a promover la sostenibilidad de las condiciones económicas generales y una efectiva prestación de los servicios públicos en estos tiempos de aislamiento preventivo, en el marco de un espíritu de productividad para concretar los fines y principios estatales esenciales, los derechos y libertades de las personas y la primacía de los intereses generales.

Así mismo, es del caso mencionar que por medio del Decreto 531 del año en curso, el Gobierno Nacional prorrogó la medida de aislamiento preventivo obligatorio hasta el 27 de abril próximo.

Advirtiendo esta diversidad de posibilidades, corresponde a cada curador urbano definir, de manera previa mediante decisión motivada, su posición frente a la prestación del servicio en los términos del Decreto 491 de 2020, decisión en la que deberá establecer de manera clara y completa, un procedimiento excepcional y temporal en donde se indiquen los canales de comunicación, procedimientos a seguir y demás aspectos relacionados con los procesos a su cargo, acogiéndose siempre a las premisas de respeto a las garantías constitucionales del debido proceso de todos los involucrados, los principios de la actuación administrativa y el acceso a los servicios públicos por parte de la ciudadanía.

A partir de todo lo expuesto esta Superintendencia, en primer lugar, considera importante

INSTAR que se mantenga el cumplimiento de la función pública por parte de los curadores urbanos, atendiendo la situación específica de cada uno y a las particularidades que determine en punto de la prestación del servicio, que siempre deberá realizarse desde la cultura del autocuidado de todos los implicados en los trámites y servicios a su cargo, atendiendo las recomendaciones y restricciones que los organismos y autoridades de sanidad formulen sobre el particular, so pena de las respectivas sanciones administrativas.

Según la determinación en relación con la prestación del servicio que efectúa cada curador, será necesario tener en cuenta las siguientes pautas:

1) Desde el inicio de la declaratoria de emergencia se ha buscado generar conciencia sobre la realización de trámites y la prestación del servicio mediante la modalidad de trabajo virtual, siempre que la naturaleza de la labor así lo permita.

En ese sentido, en caso de ejercer la prestación del servicio por medios virtuales, se debe tener en cuenta la infraestructura física y tecnológica con la que se cuenta, evaluando incluso, las condiciones la seguridad e integridad de los sistemas de información. Así como las posibilidades tecnológicas del equipo de apoyo del curador para cumplir sus funciones desde la casa.

Así las cosas, será necesario garantizar, entre otros, los siguientes aspectos en la prestación del servicio público, siempre dentro del marco del debido proceso:

1.1. Privilegiar siempre el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

1.2. Informar previamente a la ciudadanía mediante su página web los canales oficiales de información y comunicación, así como las herramientas para recepción y respuesta de las peticiones.

1.3. La notificación de los actos administrativos se deberá realizar por medios electrónicos, de acuerdo con lo indicado en el Artículo 4 del Decreto 491 de 2020.

1.4. Debe mantenerse un acatamiento pleno de la normatividad vigente para el ejercicio de las funciones asignadas. Bajo ningún pretexto se podrán obviar etapas propias de los trámites a su cargo o pretermitir requisitos de validez de cada una de las etapas de los mismos.

1.5. El curador deberá velar por la trazabilidad y la autenticidad de las firmas responsables que se incluyen en los formularios para la radicación de solicitudes de servicio por parte de la ciudadanía.

1.6. Sólo podrá tenerse como radicadas en legal y debida forma, aquellas solicitudes en la que se adjunten todos los documentos exigidos para tales efectos, contando el interesado con el término de 30 días definido para complementar o subsanar la documentación allegada, según lo dispuesto en el art. 2.2.6.1.2.1.2 del Decreto 1077 de 2015.

1.7. Sólo producirán efectos jurídicos aquellas solicitudes radicadas en legal y debida forma. El curador urbano podrá apoyarse en el uso de los servicios postales y de mensajería por parte de los interesados para la radicación de solicitudes de  licencias y demás trámites atinentes al mismo.

1.8. El curador urbano debe garantizar la notificación, siempre que esta sea procedente, y en general la comunicación efectiva de todas las etapas de los trámites a su cargo, siempre que aquella sea procedente.

1.9 Los actos y demás decisiones que se expidan en relación con la labor propia de los curadores urbanos, siempre que no se cuente con firma digital, podrán ser suscritos mediante firma autógrafa mecánica, la cual deberá digitalizarse o escanearse, según las herramientas TI con las que se cuente, conservando la decisión original; en todo caso, deberá cumplirse con la obligación de subir la información al repositorio de licencias urbanísticas dispuesto por la SNR.

1.10. Los curadores deberán evaluar la procedencia o no de suspensión de términos según las herramientas con que cuenten para dar continuidad a los trámites. En todo caso, ninguna decisión podrá proferirse mientras los términos estén suspendidos, por lo que para su expedición estos deberán reanudarse. Vale mencionar también que el artículo 8 del Decreto 491 amplió los periodos de vigencia de los permisos, autorizaciones, certificados y licencias cuyo vencimiento tuviese lugar durante la vigencia de la Emergencia Sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Social.

 

2). Así mismo, enuncia el Decreto en cita, que, en caso de advertir, que no se cuenta con las herramientas TIC idóneas que permitan el ejercicio de la función y de los diferentes trámites a cargo, será necesario proceder a la atención presencial de la población, mediante el sistema de asignación de turnos y citas de atención, los cuales podrán ser asignados mediante correo electrónico o por la página de la respectiva curaduría.

Para esos efectos el curador deberá tener en cuenta, que para la atención presencial se deberán respetar las medidas de salubridad, distancia y aglomeraciones establecidas por el Gobierno Nacional y las autoridades departamentales o locales de cada municipio o distrito.

La decisión motivada por medio de la cual se adopte el procedimiento para la prestación del servicio, en cualquiera de las posibilidades que se señalan en el Decreto 491 de 2020, deberá ser informada de forma previa a su implementación, dentro de los dos días siguientes a la expedición de esta circular, a la Superintendencia Delegada para Curadores Urbanos al correo curadoresurbanos@supernotariado.gov.co.

Atentamente,

RUBÉN SILVA GÓMEZ

Superintendente de Notariado y Registro

Proyectó:

Ángela Rojas Camargo Contratista

Dionisio Manuel de la Cruz Contratista

Diana Paola Torres Coordinadora Grupo para el Control y Vigilancia a Curadores Urbanos

Aprobó:

Pedro Rafael Mendoza Cabana Asesor de Despacho SNR

 

Jueves, Abril 23, 2020

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