¿Cómo interponer una queja ante el CPNAA?

Cualquier persona puede interponer una queja ante el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA), esta es la entidad  competente para investigar y sancionar al profesional si lo considera procedente agotado el proceso previsto en la Ley 1768 de 2015.

La violación al Código de Ética, contemplado en la Ley 435 de 1998, podrá representar sanciones, amonestaciones, suspensión en el ejercicio de la profesión, hasta la cancelación de la Matrícula o Certificado de Inscripción Profesional, según el caso.

¿Cuál es el procedimiento para interponer una queja ante el CPNAA?

En primer lugar, se debe presentar un documento relacionando los datos de la persona que interpone la queja (nombre, número de cédula, dirección, teléfono y correo electrónico), así como los datos que tenga del arquitecto sobre el cual se va a presentar la misma (nombre, número de cédula, y también se recomienda agregar el número de Matrícula Profesional, dirección, teléfono y correo electrónico).

En el documento debe hacerse una narración cronológica de los hechos y motivo de la queja, redactados de forma clara y concisa y aportar con éste las pruebas y elementos que sustenten la supuesta falta (fotocopias de documentos, inspecciones, actos administrativos, testigos, entre otros).

Es importante señalar que los sucesos tendrán que estar relacionados con los deberes que indica la Ley 435 de 1998, correspondientes a las obligaciones que tienen los profesionales de la arquitectura con los ciudadanos.

¿Qué pasa si la persona que interpone la queja no tiene el número de matrícula del arquitecto sobre el que se va a quejar?

No es obligatorio contar con el número de matrícula del profesional que se ve a denunciar, sin embargo, sí es indispensable conocer el documento de identificación y nombre completo, ya que sólo con esta información se puede individualizar e identificar al profesional de la arquitectura que se va a investigar. 

¿Se necesita un abogado que represente o asesore al usuario que quiere interponer una queja ante el CPNAA?

No. El quejoso puede presentar la queja directamente en los términos ya señalados.

¿Quiénes son sujetos procesales en la actuación disciplinaria?

Las partes de un proceso disciplinario ante el CPNAA están representadas por el arquitecto investigado y su defensor, si lo tuviere. Así pues, el quejoso, es decir quien interpone la queja, sólo podrá intervenir conforme lo previsto en el parágrafo del artículo 24 de la Ley 1768 de 2015, que dispone: “La intervención del quejoso se limita únicamente a presentar y ampliar la queja bajo la gravedad de juramento, a aportar las pruebas que tenga en su poder y a recurrir la decisión de archivo y el fallo absolutorio”.

¿Se puede poner una queja sin ser el afectado directo?

Sí. Según el artículo 23 de la Ley 1768 de 2015 cualquier persona natural o jurídica podrá interponer una queja.

Cuando una comisión de veeduría, Procuradores Urbanos, Secretarias de Planeación, Inspecciones de Policía u otra autoridad sella una obra u ordena una demolición por no cumplir con las normas urbanísticas, se dará inicio a investigación por informe, esto significa que es competencia del CPNAA abrir una investigación a los arquitectos relacionados con los hechos que dieron origen a la decisión de la Autoridad Urbanística. 

Igualmente, las investigaciones se pueden iniciar de oficio, es decir, por ser un caso de amplia connotación pública cuya incidencia afecta a la comunidad, en ese caso, el propio CPNAA podrá abrir un proceso disciplinario si lo considera pertinente.

¿Cuáles son los principales hechos por los que se reciben quejas ante el CPNAA?

La mayoría de quejas que se presentan ante el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares corresponden al incumplimiento en trámites de licenciamiento, por ejemplo se contrata un arquitecto para que tramite y obtenga una licencia y no se cumple. También por infracción en acuerdo de voluntades para la ejecución de trabajos de obra. 

Lunes, Abril 6, 2020

Medidas para respaldar al sector de la construcción en medio del COVID-19

Cuando apenas comenzaba las dificultades en el sector de la construcción por el virus del COVID – 19 y el sector ya visualizaba algunas medidas que podría implementar el Gobierno Nacional como restricciones de tránsito, simulacro de cuarentena, toques de queda, cese de actividades en las entidades públicas y cierre de fronteras que afectarían las cadenas de producción y abastecimiento, la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) le pidió al Gobierno Nacional un tratamiento especial en medio de la crisis derivada por la pandemia.

Para ese momento varios gremios del sector, así como la CCI solicitaban “medidas blandas” que permitieran el ajuste de plazos, cuotas e inclusive el establecimiento de períodos de gracia en temas financieros. Adicionalmente, proponía flexibilizar el pago de IVA y retención en la fuente como tributos derivados de la suscripción de los contratos de obra, concesión, interventoría o consultoría, y finalmente blindar la economía de tal manera que se pudiera garantizar el pago de salarios y los costos del sistema de seguridad social.

Pasadas varias semanas, donde Bogotá lideró las iniciativas drásticas con la implementación de un simulacro obligatorio entre el 20 y 24 de marzo y la posterior cuarentena en todo el país dictada por el Gobierno Nacional, a través del Decreto 457 de 2020, ya se han implementado algunas medidas que intentan aliviar no sólo el sector de la construcción y la infraestructura, sino en términos generales la economía del país, estas son algunas de ellas.

En primer lugar, la última medida anunciada el pasado 8 de abril cobija a quienes trabajan en todo lo relacionado con de obras de infraestructura de transporte y obra pública. Según el Decreto 531 del 2020, la excepción 18 indica que se permitirá el derecho de circulación de personas que trabajen en “la ejecución de obras de infraestructura de transporte y obra pública, así como la cadena de suministros de materiales e insumos relacionados con la ejecución de las mismas”.

Esta medida se alinea con las decisiones adoptadas por el Gobierno Nacional, a través del Decreto 457 de 2020, mediante el cual se dio luz verde al aislamiento preventivo obligatorio, donde se establecieron 34 excepciones que también cobijan al personal médico y servicios farmacéuticos. En lo que compete al sector de la construcción se señala que:

  • Excepción 31 “La intervención de obras civiles y de construcción, las cuales, por su estado de avance de obra o de sus características, presenten riesgos de estabilidad técnica, amenaza de colapso o requieran acciones de reforzamiento estructural”.
  • Excepción 34 “La construcción de infraestructura de salud estrictamente necesaria para prevenir, mitigar y atender la emergencia sanitaria por causa del Coronavirus COVID-19”.

En este sentido, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), mediante la Resolución No. 471 de 2020, indicó que se deberá garantizar la ejecución de las obras y de las operaciones de acuerdo con el estado en el que se encuentren o por tratarse de atención a puntos críticos, prioritarios o situaciones de emergencia; por supuesto, siempre garantizando condiciones seguras para la salud de los trabajadores y terceros.

Así mimo, señaló que, de conformidad con lo expresado por el Ministerio de Trabajo, se le deberá garantizar el derecho al trabajo a todos los empleados del sector y se le recordó a los Concesionarios e Interventorías el obligatorio cumplimiento de la medidas contempladas en la Circular No. 009 de 2020 (de esta misma entidad) en todo lo referente a los contratos laborales.

Por otro lado, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian) anunció cambios en algunas de las fechas del calendario tributario para el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los próximos meses. Así mismo, se modificó el plazo a los Grandes Contribuyentes para presentar la declaración y pagar la segunda cuota del Impuesto sobre la Renta y Complementarios. Inicialmente las fechas estaban contempladas entre el 14 y el 27 de abril, ahora será entre el 21 de abril y el 5 de mayo de acuerdo con el último dígito del NIT.

Frente al IVA se indicó que los responsables de este impuesto, personas jurídicas, naturales y los contribuyentes señalados en el decreto distinto a instituciones financieras, podrán presentar su declaración de IVA bimestral o cuatrimestral, según corresponda, hasta el 30 de junio de 2020.

Si bien ya se han implementado medidas que buscan aliviar la situación de uno de los sectores que más impulsa a la economía nacional, y que a su vez se está viendo gravemente afectado, habrá que esperar para conocer cuáles son las normas que seguirá expidiendo el Gobierno Nacional con el fin de garantizar derechos como el empleo, tránsito, vivienda, entre otros, los cuales están directamente relacionados con la construcción de infraestructura en todo el país. 

Lunes, Abril 6, 2020

¿Teletrabajo o trabajo en casa?

Desde que el pasado 11 de marzo, cuando la Organización Mundial para la Salud (OIM) calificó el COVID-19 como una pandemia, los gobiernos de varios países en el mundo han ido implementando medidas con el fin de disminuir en el mayor porcentaje posible el número de contagios en sus territorios y con ello el colapso de sus sistemas de salud.

En consecuencia, en Colombia, por ejemplo, la alcaldía de Bogotá decreto un simulacro obligatorio entre el 20 y 24 de marzo que posteriormente se empalmó con la cuarentena nacional decretada por el Gobierno Nacional, la cual empezó a regir desde el pasado 25 de marzo al 13 de abril. Para enfrentar este reto, que hoy la naturaleza nos ha puesto a toda la sociedad, han sido muchas las posibilidades a las que nos estamos acoplando con el objetivo de no frenar las economías nacionales. En este sentido, el teletrabajo y el trabajo en casa han sido mecanismos que han permitido garantizar el funcionamiento de muchas entidades en todo el planeta, incluyendo, por supuesto, el Consejo profesional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA).

El CPNAA, en cabeza del Directo Ejecutivo, Arq. Enrique Uribe Botero, y todos los empleados, inició el trabajo en casa desde el pasado 17 de marzo como una medida que procura reducir las interacciones sociales dentro del ambiente laboral, contemplando que no se vean vulnerados derechos fundamentales como la vida y la salud de todos los servidores, contratistas, familiares y en general todos los ciudadanos con quienes pueda existir algún tipo de interacción personal.

Ahora bien, el CPNAA implementó el trabajo en casa, como una situación ocasional, temporal y excepcional, la cual no representa los requerimientos necesarios para el teletrabajo, pero sí se consolida como una alternativa viable para el desarrollo de las actividades en el marco de la actual emergencia sanitaria.

Pero, ¿cuáles son las diferencias entre el teletrabajo y el trabajo en casa?

Trabajo en casa

En términos generales, el trabajo en casa corresponde a una modalidad ocasional de trabajo en el hogar sin que se esto constituya en sí mismo la condición de teletrabajo, ya que no se exige de lleno los requisitos establecidos para esta segunda propuesta.

Según el numeral 4 del artículo 6  de la Ley 1221 de 2018 “una persona que tenga la condición de asalariado no se considerará teletrabajador por el mero hecho de realizar ocasionalmente su trabajo como asalariado en su domicilio o en lugar distinto de los locales de trabajo del empleador, en vez de realizarlo en su lugar de trabajo habitual”.

Teletrabajo

Por su parte, el teletrabajo, según la Ley 1221 de 2008, “es una forma de organización laboral, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las tecnologías de la información y la comunicación – TIC para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin requerirse la presencia física del trabajador en un sitio específico de trabajo”.

Esta modalidad implica una serie de requerimientos tales como la visita previa al puesto de trabajo por parte del empleador, con el objetivo de verificar las condiciones de físicas, biológicas, ergonómicas o psicosociales que pueda influenciar en la seguridad del trabajador.

Así mismo, el  empleador deberá garantizar el suministro de las herramientas necesarias para que empleador pueda desarrollar sus funciones como una silla ergonómica, computador portátil y acceso a internet.

Por otro lado, a todos los teletrabajadores se les debe garantizar la afiliación al sistema de seguridad social, salud, pensiones y riesgos profesionales, así como a las cajas de compensación familiar. Adicionalmente, se les debe incluir también en el programa de seguridad y salud en el trabajo y permitirles que participen en las actividades del mismo.

Las personas que apliquen al teletrabajo deberán contar con un otrosí en su contrato (donde se mencione esta modalidad de trabajo) y hacer el debido reporte a la ARL a la que se encuentre afiliado el empleado. Previamente, esta información sobre el teletrabajo ya debe estar incluida en un capítulo del reglamento interno de la institución, según lo dispuesto por la Ley 1221 del 2008 y el Decreto 884 del 2012.

Un dato importante, cuando las actividades laborales no demanden gastos de movilidad al teletrabajador no habrá lugar al auxilio de transporte; sin embargo, cuando el teletrabajo se realice en instalaciones donde sea verificable el tiempo laborado se podrá establecer acuerdo para el pago de los servicios públicos de acuerdo a lo señalado en el Decreto Ley 1042 de 1978.

Aunque actualmente el CPNAA está implementado el trabajo en casa como un mecanismo para enfrentar la contingencia que vive el país, sí es cierto que desde hace dos años el Consejo ya ha puesto a prueba el modelo de teletratrabajo, y que a lo largo del 2018 y 2019 ha trabajado para implementarlo de manera permanente, de acuerdo con lo establecido por las normas mencionadas anteriormente. Para el segundo semestre de 2020 esta medida espera ser una realidad teniendo en cuenta las disposiciones del Ministerio de Trabajo, MinTic y Ministerio de Salud como una política de trabajo que beneficie a los empleados en su calidad de vida y en la productividad de sus labores.

Lunes, Abril 6, 2020

CPNAA suspende términos procesales hasta el 27 de abril

Respondiendo a las acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida y la salud de la comunidad, tal como lo indica el artículo 49 de la Constitución Política de Colombia y en consecuencia con lo determinado por el Ministerio de Salud y Protección mediante la resolución 385 de 2020 “declárase la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional hasta el 30 de mayo de 2020. Dicha declaratoria podrá finalizar antes de la fecha aquí señalada o cuando desaparezcan las causas que le dieron origen o, si estas persisten o se incrementan, podrá ser prorrogada”, el Consejo Profesional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) ha determinado que no correrán términos procesales dentro de las actuaciones disciplinarias competencia del Consejo en el periodo comprendido entre el día 17 de marzo al 27 de abril de 2020.

No obstante, los servicios de la entidad se seguirán prestando virtualmente, esto en el marco de las medidas adoptadas por el Ministerio de Trabajo con ocasión de la fase de contención por el virus del COVID-19 y de la declaración de Emergencia Sanitaria decretada por el Gobierno Nacional. 

Así pues, y en cumplimiento con la circular No. 0021 de 2020, emitida por el Ministerio de Trabajo, el CPNAA ha determinado que los funcionarios de la entidad podrán trabajar en casa sin que esto constituya la modalidad de teletrabajo. Adicionalmente, se ha señalado que como prioridad el trabajo en casa y salvo situaciones excepcionales se deberá asistir a la sede de la institución. Por esta razón, los servicios que requieren atención al usuario se seguirán garantizando dentro del horario habitual establecido por la entidad, es decir de 7:00 a.m. a 5:00 p.m., incluyendo también todas las áreas y dependencias del Consejo.

Para realizar cualquier trámite de la entidad o solicitar información estarán disponibles los canales virtuales en la página web de la entidad (www.cpnaa.gov.co). Allí podrá ingresar a trámites en línea, chat y módulo PQRD. Así mismo, podrá comunicarse con funcionarios del Consejo a través del correo electrónico info@cpnaa.gov.co y las líneas de atención 3232011863, 6800796, 3502700, 3502706. Adicionalmente, podrá visitar las redes sociales del CPNAA: Facebook (Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares), Twitter (CPNAA1), Instagram (cpnaa) y Skype (consejo.cpnaa1).

Lunes, Abril 6, 2020

En medio de la emergencia por el COVID-19, el CPNAA seguirá expidiendo la Matrícula Profesional

Mientras dure la emergencia sanitaria, declarada mediante el Decreto 457 de 2020, el Consejo Nacional de Arquitectura y profesiones Auxiliares (CPNAA) garantizará la prestación de la mayoría de sus servicios mediante sus canales en línea.

A través de la Circular 02 de 2020, el Consejo informó a la opinión pública que la expedición de la Matrícula Profesional y/o Certificados de Inscripción Profesional, individuales o por convenios con Instituciones de Educación Superior (IES), se seguirán aprobando mediante salas plenas virtuales por los señores miembros del Consejo del CPNAA; siempre y cuando éstas cumplan con los requisitos y no  se modifiquen  las  fechas de grado.

Adicionalmente, el CPNAA ha indicado que el registro e inscripción de arquitectos y profesionales auxiliares de la arquitectura, realizados durante la emergencia, ingresarán de manera inmediata a nuestra base de datos una vez se haya tramitado y aprobado las Tarjetas de la Matrícula Profesional, Certificados de Inscripción, Duplicados y Licencias Temporales Especiales. Esta información podrá ser consultada a través de la página web del Consejo www.cpnaa.gov.co

Por otro lado, el Consejo informó que el Certificado de Vigencia Profesional Digital, para los profesionales que hayan tramitado la Tarjeta de Matrícula Profesional y/o Certificado de Inscripción Profesional en medio de la cuarentena nacional, podrá presentar este documento ante las empresas o entidades que soliciten el registro y esté será válido hasta que se haga entrega del documento físico. Importante destacar que el Certificado de Vigencia Profesional Digital es gratuito. 

Todos los servicios del Consejo se seguirán prestando, a través de los canales virtuales en la página web de la Entidad (www.cpnaa.gov.co) trámites en línea, chat y módulo PQRD; así mismo, podrá comunicarse a través del correo electrónico info@cpnaa.gov.co y las líneas de atención 3232011863, 6800796, 3502700, 3502706. Adicionalmente, visitar las redes sociales del CPNAA: Facebook (Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares), Twitter (CPNAA1), Instagram (cpnaa) y Skype (consejo.cpnaa1).

Lunes, Abril 6, 2020

Valor del mes: Equidad

Apostarles a la igualdad de condiciones y entrega de oportunidades es la base del compromiso de los arquitectos y profesionales auxiliares porque todos los colombianos merecen soluciones dignas de vivienda. La contribución que corresponde al gremio para la construcción de la paz pasa por la búsqueda del desarrollo habitable para todos y, en especial, de los menos favorecidos.

Estos parámetros de conducta tienen como propósito evitar situaciones que puedan vulnerar los derechos de cualquier integrante de la comunidad y están directamente relacionados con la responsabilidad social de la profesión:

  1. Ejercer la profesión sin supeditar sus conceptos profesionales a criterios de raza, religión, discapacidad, estado civil, sexo, ideologías o cualquier otra que implique algún tipo de discriminación.
  2. Ofrecer desinteresadamente sus servicios profesionales en caso de calamidad pública.
  3. Proporcionar a sus asociados o empleados un entorno de trabajo adecuado, remunerarlos en forma justa y facilitar su desarrollo profesional.
  4. Dar a conocer, a quien pudiese resultar afectado, las circunstancias significativas que sean de su conocimiento y que puedan interpretarse como generadoras de conflictos de intereses.

“No es la desigualdad la verdadera desgracia, es la dependencia” Voltaire

Lunes, Abril 6, 2020

INCENTIVOS FISCALES PARA LA ECONOMÍA NARANJA

El Ministerio de Cultura de Colombia define a la economía naranja como “una herramienta de desarrollo cultural, social y económico. Se diferencia de otras economías por el hecho de fundamentarse en la creación, producción y distribución de bienes y servicios, cuyo contenido de carácter cultural y creativo se puede proteger por los derechos de propiedad intelectual”.

Precisamente, pensando en las empresas que hacen parte de este sector, el Ministerio de Hacienda aprobó hace algunos días el Decreto 286 de 2020, “por el cual reglamenta el numeral 1 del artículo 235-2 del Estatuto Tributario”. En pocas palabras, mediante esta nueva normativa, se “otorga un incentivo tributario para que las empresas de Economía Naranja no paguen renta”, según lo comunicó la Presidencia de la República.

El beneficio aplica para empresas que tienen como objeto social exclusivo “el desarrollo de industrias de valor agregado tecnológico y actividades creativas”, como primera condición. Así mismo, deben registrar ingresos menores a $2.848 millones y haberse constituido antes del 31 de diciembre de 2021. El incentivo tributario se puede obtener durante siete años.

Para acceder a él, las compañías, igualmente, deben presentar su proyecto “naranja” ante el Comité de Economía Naranja del Ministerio de Cultura, entidad encargada de confirmar si el proyecto aporta al “desarrollo de industrias de valor agregado”. Este debe considerar una inversión mínima de $157 millones, en un plazo máximo de 3 años gravables, y la generación de mínimo tres empleos.

El incentivo tributario se puede obtener durante siete años, siempre y cuando se cumplan las anteriores condiciones. Por otro lado, puede perderse en caso de que durante la ejecución del proyecto presentado no se logre el monto mínimo de inversión propuesto. En este caso, el beneficio se pierde a partir del tercer año, explica la Presidencia de la República.

El mencionado Decreto establece que las empresas que pueden acceder a este beneficio pertenecen a sectores como el de la arquitectura e ingeniería, así como a los “oficios del patrimonio cultural dirigidos a la protección de bienes muebles e inmuebles considerados patrimonio cultural”. Una buena noticia para los arquitectos y profesionales auxiliares colombianos, así como para los extranjeros que trabajan legalmente en el país.

Sin embargo, no se puede desconocer que estos profesionales aportan a los procesos constructivos mucho más que un componente netamente creativo y que el alcance de su trabajo abarca otras actividades como las de diseño, construcción e interventoría de procesos de construcción de edificaciones; una realidad que el CPNAA se ha encargado de divulgar y promover con el fin de que a los arquitectos y profesionales auxiliares se les reconozca el verdadero alcance de su profesión que, además, está amparado en la normatividad vigente.

Abecé del Decreto 286 de 2020

Jueves, Marzo 5, 2020

DANIEL BERMÚDEZ: “LA ARQUITECTURA ES PRODUCTO DE LAS CIRCUNSTANCIAS”

La casa de la familia Bermúdez Samper (diseñada y construida entre 1952 y 1960), ubicada en la carrera 13 No. 85-24, al norte de Bogotá, y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) de nivel nacional por parte del Ministerio de Cultura en junio de 2001, siempre fue un universo creativo. No podía ser de otra forma, pues era el hogar de Guillermo Bermúdez Umaña, uno de los más grandes y reconocidos arquitectos del país, y Graciela Samper Gnecco, quien también con estudios de arquitecta, estuvo siempre vinculada al sector cultural, desde el cual impulsó la consolidación de Artesanías de Colombia.

En ese entorno crecieron los hoy arquitectos Daniel y José Alejandro Bermúdez y su hermana Consuelo. Y así lo destaca el arquitecto Daniel Bermúdez Samper, en charla con el CPNAA, al reconocer esa influencia familiar: “No debe extrañarle a nadie que los oficios se hereden de la misma forma en que ocurrió con el señor Luigi Ramelli, quien realizó las molduras del Teatro Colón a comienzos del siglo XX. De sus herederos, todavía hay algunos que trabajan en yeso y prefabricados”.

Con la arquitectura como parte del legado familiar, Daniel se dedicó a construir una marca propia, aunque reconoce que, más allá de eso, “la arquitectura es producto de las circunstancias y estas cambian permanentemente”. Se refiere a que las condiciones de un lugar, así como las exigencias, costumbres y posibilidades técnicas de una sociedad determinan el aporte de la profesión al desarrollo urbano y social en un periodo específico.

Precisamente, en la época de su padre y sus contemporáneos, como los arquitectos Rogelio Salmona y Germán Samper Gnecco, se construyeron edificaciones que se convirtieron en íconos del paisaje urbano de ciudades como Bogotá. La época de Daniel, casado con la arquitecta Inés Obregón, y de los arquitectos que vienen detrás, entre los que se incluyen sus tres hijos (Ramón, Diego y Antonio), demanda asimilar de nuevas formas el proceso de pensamiento que permite conocer las condiciones del entorno y dar una respuesta adecuada desde la profesión.

Para este arquitecto, su respuesta creativa va de la mano con un sello particular que se caracteriza por el respeto a lo público. “En mi caso lo que puede haber de sello personal es el interés que tuve desde el comienzo en lo público. Nuestra sociedad ha producido ciudades conflictivas, zonas mal servidas, segregación. Para mí, trabajar en lo público es lograr reducir esos indicadores, aunque sea difícil –dice-. La Biblioteca Pública El Tintal y el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo y su biblioteca pública son un maravilloso ejemplo”.

El arquitecto estuvo detrás de la creación de esas construcciones que, con el paso del tiempo, se han consolidado como epicentro tanto de la lectura como de las actividades culturales y punto de encuentro. “Entiendo el plano como algo continuo que no busca llamar la atención, sino brindar sosiego. La belleza de la arquitectura tiene que ver con generar algo de calma. Es poco probable que una arquitectura hecha con esas intenciones sea vista superficialmente. Estas obras son las que uno piensa que pueden haber contribuido a ese cometido de reforzar lo público”, enfatiza.

Son obras a las que se suman otras muy destacadas como el edificio de la facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de los Andes; los edificios de posgrados, auditorio y biblioteca de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; Ágora Bogotá Centro de convenciones, y el gimnasio del Liceo Francés Louis Pasteur.

Por varias de ellas, ha recibido numerosos  reconocimientos. Ha sido el ganador de la Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo, en los años 1992, 1998, 2004 y 2018. Igualmente, recibió el Premio Obras Cemex, que “promueve el desarrollo, la creatividad y la innovación en la construcción, fomentando el intercambio de ideas y soluciones entre las distintas culturas constructivas del mundo”, de acuerdo con Cemex Colombia, y cuya convocatoria para la edición 2020 cierra el próximo 31 de marzo.

Paralelamente, Daniel ha sido profesor de la Universidad de los Andes desde 1975. A lo largo de estos, años ha visto estudiantes interesados en sus ciudades y a otros que priorizan su enriquecimiento individual. No le preocupa lo segundo porque cada profesional tiene el derecho a ver su oficio desde diferentes perspectivas. Sin embargo, sí tiene un consejo para los arquitectos a quienes les tocó trabajar en la era digital.

“Les diría que, por favor, dejen las pantallas y eviten buscarlo todo en internet; que encuentren soluciones en el verdadero conocimiento que da salir a los terrenos, palpar la verdad, mirar, medir y preguntar –afirma-. Igualmente, que tengan una conciencia clara de la sociedad en la que viven. En el caso de la colombiana, no se puede hablar simplemente de que hay buenos o malos”.

Como docente, considera indispensable que entidades como el CPNAA proporcionen herramientas para mejorar las condiciones en las que se ejerce la arquitectura hoy, lo que implica revisar el procedimiento para otorgar las matrículas profesionales independientemente de los títulos universitarios, como ocurre en algunos de los países más desarrollados del mundo.

Esto contribuiría a enriquecer la arquitectura, que le ha dado varias satisfacciones. La primera es “darse cuenta de que en la obra trabajan personajes maravillosos, colombianos de primer orden, esforzados, que son los obreros y maestros a quienes les encanta hacer las cosas bien hechas y se sienten orgullosos de su trabajo”, explica. La segunda, es comprobar el servicio que las edificaciones prestan a la población, como las bibliotecas a los niños que las visitan de forma recurrente. Y la tercera, obtener el reconocimiento del gremio que identifica en sus construcciones esa solución a un problema, como ocurre con el Bloque C o Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes, porque la arquitectura, en primera instancia, “debe generar momentos de belleza”.

Jueves, Marzo 5, 2020

JÓVENES ARQUITECTOS QUE LE APUNTAN AL URBANISMO RESPONSABLE

“Mejorar, criticar y proponer, todo desde la visión ética y el buen hacer”. Con estas palabras Mario Salazar Agudelo, estudiante de décimo semestre de la Universidad Católica en Bogotá, define el accionar del Colectivo de Estudiantes de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) Bogotá y Cundinamarca, agrupación que lidera.

Mario fue estafado por un arquitecto cuando se encontraba en sexto semestre y empezaba a realizar sus primeros proyectos de emprendimiento. Pero fue justamente esta experiencia la que lo motivó a trabajar para marcar la diferencia. Hoy su pasión es aportar a la sociedad y con la esperanza de crear proyectos de arquitectura sostenibles.

La propuesta de este colectivo, conformado por 80 estudiantes de diferentes universidades de Bogotá y Cundinamarca, es que, frente a un mercado laboral que día a día exige más retos, los arquitectos sean conscientes de la necesidad de crear y diseñar pensando siempre en mejorar la vida de la comunidad de manera responsable y equitativa.

Respondiendo a ese espíritu, y en concordancia con uno de sus pilares de identificar problemas pequeños para dar soluciones macro, Mario y doce compañeros más del colectivo desarrollaron un proyecto en la localidad de Kennedy: intervinieron más de 1.000 metros de la ciclorruta que, con más de 40 km, es una de las más extensas de Bogotá.

Este grupo de jóvenes demostró que con acciones sencillas como repintar las vía en una localidad de  cerca de un millón y medio de habitantes se puede reducir sustancialmente el índice de accidentalidad y robos; contribuyendo así, además, a pensar en la ciudad y el bienestar colectivo.

“Nosotros detectamos problemáticas de los barrios, de los lugares alejados, de esos espacios donde, en muchas ocasiones, las alcaldías no pueden llegar, y creamos soluciones. Hacemos cosas de pequeña escala para alcanzar máximo alcance”, menciona el estudiante.

Mario Salazar hacer parte del Colectivo de Estudiantes de la SCA Bogotá desde marzo del 2019. Desde entonces ha trabajado de la mano con Mauricio Rojas, actual presidente de la SCA Bogotá, con el objetivo de realizar talleres, charlas, semilleros, concursos, entre otros. Con estos se espacios se busca fortalecer las habilidades de los integrantes de la agrupación y, de esta, manera desarrollar un valor agregado frente a los demás graduandos de arquitectura. Estas actividades, sugiere, se deben realizar en alianza con el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) y la academia.

“No se trata de que una entidad sobresalga más que la otra. Debemos entender que, si trabajamos de la mano el CPNAA, la SCA y la Agremiación Colombiana de Facultades de Arquitectura (ACFA) podremos realizar grandes y muy buenos proyectos”, señala Salazar.

Actualmente, el colectivo está conformado por 80 estudiantes, de los cuales doce están activos, y espera terminar el año con 120 inscritos. Sin embargo, el mayor objetivo a largo plazo de esta agrupación, que proyecta estar compuesta por más de 10.000 estudiantes a nivel país, es que todos sus integrantes entiendan que hacer ciudad no es solo construir edificios, sino diseñar y realizar intervenciones urbanas a través de proyectos sostenibles que tengan en cuenta las necesidades de las poblaciones, los conceptos técnicos, la experiencia y, por supuesto, la academia.

Jueves, Marzo 5, 2020

EL CPNAA VISITÓ UNIVERSIDADES BOGOTANAS PARA HABLAR DE ARQUITECTURA

Como parte de su objetivo de promover el ejercicio idóneo y socialmente responsable de la arquitectura y sus profesiones auxiliares en el país, el CPNAA realizó una serie de visitas a los estudiantes de arquitectura de las universidades bogotanas. En ellas, además, presentó los resultados del “Estudio de caracterización del arquitecto colombiano – Capítulo Bogotá”.

De acuerdo con esta investigación, que se puede consultar aquí, la ciudad cuenta con el 40% de arquitectos con respecto al total nacional. De ellos, el 64% son hombres y el 36% son mujeres. Con respecto a la formación profesional, 57% de arquitectos solo tienen formación profesional y cuenta con una mayoría de profesionales con 11 a 30 años de trayectoria con 37%.

El estudio también determinó que el 82% de los arquitectos de Bogotá se encuentra empleado. De este grupo, el 69% lo hace en el sector privado. Por otro lado, la mayoría de arquitectos de la ciudad tiene ingresos de hasta $36 millones de pesos anuales. Este porcentaje disminuye a medida que aumenta la experiencia. Finalmente, según la investigación, solo el 23% de los arquitectos del departamento ha trabajado en el exterior.

Jueves, Marzo 5, 2020

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