JÓVENES ARQUITECTOS QUE LE APUNTAN AL URBANISMO RESPONSABLE

“Mejorar, criticar y proponer, todo desde la visión ética y el buen hacer”. Con estas palabras Mario Salazar Agudelo, estudiante de décimo semestre de la Universidad Católica en Bogotá, define el accionar del Colectivo de Estudiantes de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) Bogotá y Cundinamarca, agrupación que lidera.

Mario fue estafado por un arquitecto cuando se encontraba en sexto semestre y empezaba a realizar sus primeros proyectos de emprendimiento. Pero fue justamente esta experiencia la que lo motivó a trabajar para marcar la diferencia. Hoy su pasión es aportar a la sociedad y con la esperanza de crear proyectos de arquitectura sostenibles.

La propuesta de este colectivo, conformado por 80 estudiantes de diferentes universidades de Bogotá y Cundinamarca, es que, frente a un mercado laboral que día a día exige más retos, los arquitectos sean conscientes de la necesidad de crear y diseñar pensando siempre en mejorar la vida de la comunidad de manera responsable y equitativa.

Respondiendo a ese espíritu, y en concordancia con uno de sus pilares de identificar problemas pequeños para dar soluciones macro, Mario y doce compañeros más del colectivo desarrollaron un proyecto en la localidad de Kennedy: intervinieron más de 1.000 metros de la ciclorruta que, con más de 40 km, es una de las más extensas de Bogotá.

Este grupo de jóvenes demostró que con acciones sencillas como repintar las vía en una localidad de  cerca de un millón y medio de habitantes se puede reducir sustancialmente el índice de accidentalidad y robos; contribuyendo así, además, a pensar en la ciudad y el bienestar colectivo.

“Nosotros detectamos problemáticas de los barrios, de los lugares alejados, de esos espacios donde, en muchas ocasiones, las alcaldías no pueden llegar, y creamos soluciones. Hacemos cosas de pequeña escala para alcanzar máximo alcance”, menciona el estudiante.

Mario Salazar hacer parte del Colectivo de Estudiantes de la SCA Bogotá desde marzo del 2019. Desde entonces ha trabajado de la mano con Mauricio Rojas, actual presidente de la SCA Bogotá, con el objetivo de realizar talleres, charlas, semilleros, concursos, entre otros. Con estos se espacios se busca fortalecer las habilidades de los integrantes de la agrupación y, de esta, manera desarrollar un valor agregado frente a los demás graduandos de arquitectura. Estas actividades, sugiere, se deben realizar en alianza con el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares (CPNAA) y la academia.

“No se trata de que una entidad sobresalga más que la otra. Debemos entender que, si trabajamos de la mano el CPNAA, la SCA y la Agremiación Colombiana de Facultades de Arquitectura (ACFA) podremos realizar grandes y muy buenos proyectos”, señala Salazar.

Actualmente, el colectivo está conformado por 80 estudiantes, de los cuales doce están activos, y espera terminar el año con 120 inscritos. Sin embargo, el mayor objetivo a largo plazo de esta agrupación, que proyecta estar compuesta por más de 10.000 estudiantes a nivel país, es que todos sus integrantes entiendan que hacer ciudad no es solo construir edificios, sino diseñar y realizar intervenciones urbanas a través de proyectos sostenibles que tengan en cuenta las necesidades de las poblaciones, los conceptos técnicos, la experiencia y, por supuesto, la academia.

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Jueves, Marzo 5, 2020