NAVIDAD: ÉPOCA DE LA ARQUITECTURA EFÍMERA

EFIMERA1Bogotá, 9 de diciembre de 2019. En la historia de la arquitectura se identifican, a grandes rasgos, dos tipos de edificaciones: las monumentales, hechas para perdurar en el tiempo, y las nómadas, que resolvían las principales necesidades de alojamiento de los grupos humanos que no habitaban un solo lugar. Pero las segundas eran útiles para mucho más, también servían como escenario para celebraciones temporales de carácter religioso, político, lúdico, popular o militar.

La elaboración de estos grandes montajes dio lugar a la arquitectura efímera que, junto con la decoración, otorgaba a esas celebraciones especiales la magnificencia o la magia propia de cada momento. Teniendo en cuenta que operaba bajo principios como la flexibilidad y la innovación, la Navidad se convirtió en una época propicia para aprovechar las ventajas de la arquitectura efímera.

Las Galerías Lafayette, en París; el almacén Harrods, en Londres, y las tiendas de marca ubicadas a lo largo de la Quinta Avenida, en Nueva York, tomaron la delantera al desarrollar grandes y atractivas estructuras o instalaciones para esta época del año, de la mano de expertos, que se renuevan según los conceptos predominantes en la temporada porque la arquitectura efímera no escapa a la moda.

Incluso, el descubrimiento de estos grandes ventanales es una excusa para atraer clientes que no solo esperan comprar, sino impregnarse del espíritu de la Navidad. Este año, por ejemplo, Harrods eligió una serie de animales salvajes que corresponden a las principales marcas que comercializan sus productos en la tienda y representan su ADN, así como su estética.

Pero, ¿por qué resultan tan atractivas estas estructuras? Gran parte del encanto de la Navidad recae en la iluminación. Por eso, lo primero que se busca con este tipo de instalaciones es apelar al sentido de la vista y, para alimentarlo, crear desde estructuras cuya forma resalta en la oscuridad gracias a los bombillos de colores o, en los casos más sofisticados, generar ilusiones ópticas.

De hecho, como ha ocurrido desde siempre, la arquitectura efímera no solo busca llamar la atención de los ciudadanos o usuarios, como ocurre con las llamativas vitrinas de la Quinta Avenida, sino generar una experiencia en las personas al invitarlos a hacer recorridos por espacios abiertos o cerrados e interactuar con diferentes objetos decorativos.

La buena noticia en torno a este tema es que diciembre no es el único mes del año en el que la arquitectura efímera puede sorprender al transeúnte. De enero a noviembre también es útil para llamar la atención sobre temas que van desde la reivindicación de diferentes causas sociales hasta la lucha contra el cambio climático.

 

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Lunes, Diciembre 9, 2019