SALMONA "FRENTE A LA HISTORIA"

Salmona2Bogotá 10 de julio de 2019. En 1998 se publicó en el periódico El Espectador una entrevista realizada al arquitecto  Rogelio Salmona en la que hizo alusión a los cursos de historia de la arquitectura que dictó en la Universidad de los Andes y a la construcción de un archivo documental para su Facultad de Arquitectura.

La entrevista llegó a manos de la arquitecta Cristina Albornoz Rugeles, quien se propuso ahondar en esa dimensión de Salmona, sobre todo porque ella se había vinculado como profesora de historia a la misma universidad, pero no había hallado rastros del archivo. Además, se veía obligada a documentar sus clases con recursos limitados.

El resultado de esta investigación es el libro “Rogelio Salmona: un arquitecto freccccistoria”, editado por Uniandes, que aborda las experiencias de este arquitecto, más allá de sus famosos diseños y edificaciones.

Para construir el libro, Cristina buscó a Salmona con el fin de entrevistarlo, pero solo obtuvo negativas hasta que el arquitecto Alberto Saldarriaga lo convenció de que la recibiera tras constatar que Cristina contaba con las evidencias necesarias para enfrentarlo y así evitar que la despidiera al hallar la menor duda en sus planteamientos.

El 16 de mayo de 2001, Salmona recibió a Cristina en su oficina a las dos de la tarde. En un comienzo, recuerda ella, se dedicó a desvirtuar sus teorías, hasta que no tuvo más alternativa que reconocer que la investigación de la arquitecta, a diferencia de otras, sí merecía su tiempo.

La conversación se extendió hasta altas horas de la noche. Durante ese lapso de tiempo, Salmona confesó el papel que jugó Pierre Francastel en su formación. A él lo conoció tras arribar a París luego de que, debido a los sucesos del 9 de abril de 1948, se viera obligado a dejar Colombia y continuar su formación en el Viejo Continente.

De acuerdo con Albornoz Rugeles, siguiendo el impulsó de buscar una formación más humanística, Salmona empezó a asistir a los cursos que Francastel dictaba los sábados en la Universidad de la Sorbona. Él fue quien le abrió el panorama hacia la historia y quien lo asesoró en la construcción del archivo documental que quería llevar a Colombia.

Según el testimonio de Salmona, el archivo estaba compuesto por cerca de 6.000 documentos, pero al hacer su investigación, Cristina solo halló 123 imágenes que conservaba un antiguo trabajador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes.

Sin saberlo, la autora estaba más cerca de lo que pensaba de otras piezas del rompecabezas, que reposaban en el archivo del arquitecto Hernando Camargo. Un colega suyo, Ricardo Daza, se encontraba haciendo su tesis doctoral y al revisar su biblioteca en busca de información encontró más material perteneciente a Salmona.

En total, se han logrado recuperar 1.942 registros del archivo original, lo que no significa la conclusión de un capítulo de la historia de Rogelio Salmona, sino una ventana que invita a conocer más acerca de su rol como maestro de historia, aunque siempre se haya negado a asumir ese papel y afirmado que sus clases eran, sobre todo, conversaciones que apelaban a la historia para hablar de arquitectura.

Según la autora, este libro cobra relevancia hoy porque da cuenta de la importancia de la formación humanística para los arquitectos.

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Miércoles, Julio 10, 2019